
Una España inolvidable pone de rodillas a Francia y jugará la final del Mundial por segunda vez en su historia
Mundial 2026Una España inolvidable pone de rodillas a Francia y jugará la final del Mundial por segunda vez en su historiaLa selección, tras una exhibición de fútbol colectivo, jugará la segunda final de un Mundial de...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Mundial 2026Una España inolvidable pone de rodillas a Francia y jugará la final del Mundial por segunda vez en su historiaLa selección, tras una exhibición de fútbol colectivo, jugará la segunda final de un Mundial de su historia el próximo domingo en Nueva York. Un gol de Mikel Oyarzabal de penalti y otro de Pedro Porro rubrican una noche inolvidable Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email Comentar Francia 0-2 España | Resumen y goles Semifinales Mundial 2026Eduardo J. CastelaoEnviado especial Dallas (EE.
)Enviado especial Dallas (EE. )SEGUIR AUTORActualizado Martes, 14 julio 2026 - 23:41AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasCómo explicarlo. Cómo explicar que España, tan tranquila, tan serena, quitándose una mota de polvo de la solapa de la chaqueta, silbando, casi con un palillo en la boca, desquició a Francia, a la todopoderosa Francia, a la inalcanzable Francia, a la majestuosa Francia, y la desnaturalizó, la disolvió, la desintegró, trasteó con ella como el gatito con el ovillo de lana, le hizo el avión para que se fijara en la cuchara y no en la verdura, y terminó jugando a las cuatro esquinas con ella, enseñándole la pelota y quitándosela, enseñándosela y quitándosela, todo entre los olés de un público atónito, estupefacto al ver cómo España, ¡vaya equipo!
Los detalles
, dejaba en nada, en absolutamente nada, a la favorita, a la inalcanzable, a la todopoderosa Francia. Jugará España la final del Mundial, la segunda de su historia, después de una maravillosa lección de fútbol colectivo, un día ya inolvidable en la historia del fútbol español, el día en que la selección de Luis de la Fuente, una obra de autor, se deshizo de la gran candidata masticando chicle y sacó su merecidísimo billete para pelear por su segundo Mundial, casi nada, 16 años después. España es un equipo mayúsculo.
Quizá sin la misma cantidad de estrellas que otros (o sí, quién sabe), pero con una fuerza, la del grupo, que la hace imparable. La imagen de superioridad sobre Francia, pase lo que pase en este Mundial, quedará para la historia. Es difícil imaginar una semifinal de un Mundial sin el corazón en la boca, con dos equipos maravillosos, cada uno en su estilo, buscando el último escalón del torneo.
En cuando echó a rodar la pelota todo el estadio de Dallas contuvo la respiración en cada control, en cada pase, en cada intento de esto o de aquello. La altura de la competición y el nombre de los contendientes auguraba un partido de máximos, y así fue. De la Fuente metió a los mismos 11 que contra Bélgica.
Fabián mantuvo el sitio en el lugar de Pedri y las dudas se disiparon en el lateral derecho a favor de Pedro Porro. Pudo haberse pensado en Llorente para contener a Barkola, la novedad, junto a Tchouaméni, de Deschamps, pero no, jugaron los mismos que ante Bélgica.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





