
Una fotógrafa de bodas sufre un robo en su estudio, un novio la denuncia, la acosan por redes sociales y Protección de Datos la termina sancionando pese a ser la víctima
SucesosUna fotógrafa de bodas sufre un robo en su estudio, un novio la denuncia, la acosan por redes sociales y Protección de Datos la termina sancionando pese a ser la víctimaLa AEPD asegura que la fotógrafa vulneró el...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. SucesosUna fotógrafa de bodas sufre un robo en su estudio, un novio la denuncia, la acosan por redes sociales y Protección de Datos la termina sancionando pese a ser la víctimaLa AEPD asegura que la fotógrafa vulneró el artículo 32 del reglamento europeo, relativo a la seguridad en el tratamiento de datos personales Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarUna fotógrafa de bodas retratando a una novia. Ollero MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Sábado, 23 mayo 2026 - 00:05Tribunales Dos empresarios se enfrentan a 8 años de cárcel y al pago de más de 600. 000 euros por piratear un curso de inglés y venderlo por casi 6.
000 euros a través de internet Sucesos El infierno del Eden de Anita, el prostíbulo de Tetuán regentado por mujeres que rifaba a inmigrantes, las promocionaba como un menú del día y las ofrecía como pago a los operarios a cambio de reformar el lupanar A una fotógrafa le roban el material de 27 bodas, la denuncian sus clientes y acaba sancionada por Protección de Datos. La historia parece salida de una pesadilla administrativa: primero desaparecen los discos duros; luego llegan las reclamaciones y, finalmente, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) concluye que, pese a haber sido víctima de un delito, también incumplió sus obligaciones legales al custodiar las imágenes. Y todo ello bajo un reglamento que contempla multas de hasta 10 millones de euros o el 2% de la facturación anual en los casos más graves.
Los detalles
La resolución, de doce páginas, arranca con la denuncia presentada por una clienta que había contratado el reportaje fotográfico de su boda. Según expone ante la Agencia, la profesional le comunicó después que había sufrido un robo en su estudio y que los equipos sustraídos contenían las fotografías y los vídeos del enlace, por lo que no podía entregarle el material. La investigación de la AEPD reconstruye un episodio bastante más terrenal que cinematográfico.
Según la denuncia policial aportada al expediente, la fotógrafa se encontraba en su local cuando alguien aprovechó un descuido para llevarse una bolsa y un bolso donde guardaba buena parte de su equipo profesional: un portátil Asus, un disco duro de 12 terabytes, una memoria USB, tarjetas de memoria, una cámara Canon, un móvil Samsung y 950 euros en efectivo. El problema es que dentro de esos dispositivos no solo había herramientas de trabajo. También estaban almacenadas las fotografías y los vídeos de 27 bodas pendientes de entrega.
La fotógrafa defendió ante la Agencia que aquel día atravesaba una situación médica urgente e imprevisible. Explicó, además, que tenía contratado un servicio de alarma con Securitas Direct y un seguro y que, tras lo ocurrido, devolvió el dinero a la clienta afectada. También sostuvo que las imágenes nunca llegaron a difundirse públicamente y que ella misma sufrió después campañas de insultos y amenazas en redes sociales.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




