
Una funcionaria de prisiones relata cómo los presos introducen la ‘droga caníbal’ en las cárceles: “Hay un techo que no está vallado y por ahí pueden pasar drones”
La prisión de Alhaurín de la Torre se ha convertido en el primer centro penitenciario español en utilizar sistemas antidrones para impedir que cualquier persona introduzca objetos en las cárceles. Concretamente, como...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. La prisión de Alhaurín de la Torre se ha convertido en el primer centro penitenciario español en utilizar sistemas antidrones para impedir que cualquier persona introduzca objetos en las cárceles. Concretamente, como anunció la Agrupación de los Cuerpos de las Administrativas de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) el pasado 25 de junio, esta tecnología se ha instalado en Málaga I, uno de los establecimientos “donde más presencia de drones se ha detectado debido al perfil de algunos internos vinculados a la delincuencia organizada”. Al parecer, en los últimos años, los internos han usado este sistema para introducir teléfonos móviles, drogas y otros objetos prohibidos, gracias a su gran capacidad de discreción.
Ante este dilema, Lidia, una funcionaria penitenciaria que pertenece al sindicato mayoritario del sector, ACAIP, y trabaja en el centro de Morón de la Frontera (Sevilla), ha relatado en ‘Ahora me entero’, el pódcast de Juanje Diánez, cómo es este método y las consecuencias de autoridad y de salud que se observan en las prisiones españolas. “Los presos han llegado a morderse y arrancarse trozos de carne”El avance tecnológico ha llegado también a las prisiones españolas. Tal y como señala Lidia, la introducción de drogas a través de estos dispositivos es posible por la falta de infraestructuras específicas.
Los detalles
“La prisión tiene un techo que no está vallado en el patio y por ahí pueden pasar drones”, explica la funcionaria, quien advierte que los internos aprovechan la rutina diaria de los funcionarios para coordinar los envíos. Así, añade: “El último dron que se cogió entró a las siete de la tarde. Ellos son muy listos.
Todos los días tenemos el mismo horario y saben que a esa hora tú estás con la comida, que no vas a estar en el patio”. Gracias a estos huecos, los internos han logrado introducir “pastillas, drogas, móviles”. Pero lo que más preocupa a los trabajadores es que en algún momento este sistema sirva para introducir armas.
“¿Y si un día le lleva una pistola? Al final, los funcionarios no cuentan con ningún tipo de arma dentro del centro y, bajo estas condiciones, ya se han detectado desgracias, como la trágica muerte de Nuria López, una cocinera de 48 años de la prisión de Mas d’Enric (Cataluña) que falleció en 2024 tras nueve años de trabajo. Aunque poco a poco desde el sindicato mayoritario van dando pequeños pasos, como la instalación de sistemas antidrones en Alhaurín de la Torre, lo cierto es que deben estar atentos a diario para evitar que los presos introduzcan, en su gran mayoría, drogas.
Qué dicen los expertos
La nueva modalidad es el “papel impregnado”, una sustancia que también se puede introducir en cartas remitidas por familiares o terceros, y cuya detección resulta casi imposible. “Es la droga más potente que he conocido. Le llaman la droga caníbal porque los presos han llegado a morderse y arrancarse trozos de carne”, afirma la trabajadora.
Además, se han detectado casos en los que “han llegado a morder a funcionarios y a morder a otros internos”. Según la funcionaria, el consumo de esta sustancia ha provocado incluso muertes, aunque en los informes forenses solo figura la causa como “parada cardíaca”, ya que es el efecto que produce y no cuentan con los recursos para detectarla. “No nos han dado nada que nos ayude a detectar esa droga.
Hemos pedido, por ejemplo, que nos dejen fotocopiar las cartas y dárselas a los internos para destruir el original. No sé por qué, pero no quieren”, explica. Esta carencia de medios técnicos y humanos deja a los funcionarios con pocas herramientas para frenar el flujo de sustancias.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





