
“Una sangría continuada”: los ganaderos lamentan la pérdida del 10% de explotaciones vacunas por año
La ganadería de vacuno atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La combinación de la caída de precios, el cierre de mercados internacionales y la falta de relevo generacional está poniendo contra...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La ganadería de vacuno atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La combinación de la caída de precios, el cierre de mercados internacionales y la falta de relevo generacional está poniendo contra las cuerdas a miles de explotaciones en España. Ante esta situación, la Sectorial Nacional de Bovino de Asaja ha reclamado al Ministerio de Agricultura una reunión urgente para abordar los principales problemas que amenazan la viabilidad del sector.
La organización agraria ha advertido de que la desaparición de explotaciones se ha convertido en una auténtica sangría continuada. Según sus datos, cada año desaparece alrededor del 10% de los ganaderos de vacuno, una tendencia que preocupa especialmente por el envejecimiento de los profesionales y las dificultades para incorporar a nuevos productores a la actividad. Durante una reunión celebrada esta semana, la Sectorial Nacional de Bovino fijó cuatro grandes prioridades que considera imprescindibles para garantizar el futuro del sector: la gestión de la tuberculosis bovina, la recuperación de mercados exteriores, la evolución de los precios y el relevo generacional.
Los detalles
ASAJA sostiene que estas cuestiones requieren respuestas inmediatas por parte de la Administración. Uno de los asuntos que más preocupa a los ganaderos es la situación de la tuberculosis bovina. La organización considera que el actual modelo de erradicación ha llegado a un punto de estancamiento y reclama avanzar hacia un sistema basado en la convivencia y el control de la enfermedad.
Los datos muestran que la prevalencia sigue concentrándose en determinadas zonas del país pese a los esfuerzos realizados durante los últimos años. Preocupación por precios y mercadosASAJA ha recordado que el Programa Nacional de lucha contra la tuberculosis alcanza al 97% de las explotaciones, pero que los índices de prevalencia e incidencia apenas han experimentado mejoras significativas. La organización ha señalado que el sacrificio sistemático de animales está generando importantes pérdidas económicas y contribuye al abandono de explotaciones en algunas de las regiones más afectadas.
A esta problemática sanitaria se suma el deterioro de los precios percibidos por los productores. Según denuncia el sector, el ganado pastero acumula descensos semanales de entre tres y seis céntimos desde hace aproximadamente dos meses. Esta evolución está provocando pérdidas cercanas a los 200 euros por animal en numerosos casos.
Qué dicen los expertos
La situación resulta especialmente preocupante en un contexto de elevados costes de producción y de una creciente incertidumbre sobre la evolución de los mercados internacionales. Entre las causas de esta caída de precios figura el cierre de algunos destinos estratégicos para las exportaciones españolas. Marruecos, que durante 2024 absorbió alrededor de 60.
000 cabezas de ganado procedentes de España, mantiene suspendidas las importaciones debido a la aparición de casos de dermatosis nodular. Mientras tanto, las negociaciones para ampliar ventas a otros países avanzan con lentitud. La organización también ha mostrado su preocupación por las implicaciones que puede tener el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur para los productores europeos.
ASAJA ha reclamado la activación de cláusulas de salvaguardia y mecanismos de control que garanticen que las importaciones cumplan los mismos estándares exigidos a los ganaderos comunitarios. El relevo generacional, principal desafíoSin embargo, por encima de cualquier otra cuestión, el sector considera que el principal desafío es garantizar la continuidad de la actividad en las próximas décadas. Los datos reflejan una escasa incorporación de jóvenes a la agricultura y la ganadería.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





