
Unos matones están convirtiendo Andorra en el 'Salvaje Norte': El Bloque, Los 44, Los 9...y un conseller apalizado en Urgencias
PirineosUnos matones están convirtiendo Andorra en el 'Salvaje Norte': El Bloque, Los 44, Los 9...y un conseller apalizado en UrgenciasEl Principado llevaba meses hablando en voz baja de cuadrillas juveniles violentas:...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. PirineosUnos matones están convirtiendo Andorra en el 'Salvaje Norte': El Bloque, Los 44, Los 9... y un conseller apalizado en UrgenciasEl Principado llevaba meses hablando en voz baja de cuadrillas juveniles violentas: El Bloque, Los 44, Los 60, Los 9.... Pero una paliza al conseller Pere Marsenyach ha convertido las voces de corrillo en una alarma sobre la falta de seguridad.
Ahora los andorranos se preguntan quiénes son realmente esos chavales de las bandas... y de quién son hijos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 3 comentariosVista general de Andorra, uno de los principales nodos turísticos y económicos del Pirineo. ALAMY STOCK PHOTOFerran BarberActualizado Jueves, 9 julio 2026 - 00:01Al político andorrano Pere Marsenyach le metieron una paliza la madrugada del pasado sábado, 20 de junio, al domingo 21, durante la Festa del Poble d'Encamp, la fiesta popular de una de las siete parroquias de Andorra.
Los detalles
Marsenyach es conseller general, que es como se denomina a los parlamentarios de la cámara legislativa nacional del sexto país más pequeño de Europa por superficie. Pertenece a Demòcrates per Andorra y fue elegido por la circunscripción de Encamp: un antiguo núcleo de montaña encajado en el eje oriental del Principado, camino de las estaciones de esquí de Grandvalira y de la frontera francesa. La somanta que le mandó a Urgencias no fue un atentado premeditado, ni una de esas agresiones políticas que desencadenan solemnes declaraciones institucionales y condenas de la violencia.
Fue algo más antiguo y más de andar por casa: un grupo de matones cayendo sobre un señor de 48 años que tuvo la osadía de terciar en una gresca entre bravucones en una verbena. En Encamp mucha gente decía conocer a «los perdonavidas» porque, según ha señalado la prensa local, llevan ya tiempo utilizando las fiestas del Principado como escenario de sus razzias y sus linchamientos. Son chavales de la zona de entre 20 y 30 años, la mayoría criados en Andorra y habituales del ocio nocturno, las batallas de freestyle y las broncas de madrugada.
La que acabó con Marsenyach pateado sobre el suelo comenzó con miradas largas, avisos cruzados, móviles en la mano y una mezcla de alcohol, adrenalina y orgullo territorial barato. Cuando el conseller se acercó al corro no había todavía una gran escena, sino el clima viscoso con olor a testosterona de campanario que precede a la violencia. LA AGRESIÓNMarsenyach intentó hacer lo que en Andorra todavía parecía razonable hacer hasta no hace demasiado: acercarse, mediar, separar, hablar, imponer la cordura de la que carecían los jóvenes pasados de vueltas.
En otro país, quizá, un diputado nacional no se metería en una bulla. Pero en el Principado —un microestado encajado entre montañas de apenas 90.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





