
Van Morrison y el blues reclaman su vigencia en el Festival de Jazz de Barcelona
Guillermo CabellosBarcelona, 3 jul (EFE).- Una carrera de seis d cadas y cerca del medio centenar de trabajos puede ser exprimida y reivindicada por infinitas v as. Una, la elegida por Van Morrison en el 58. Festival de...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Guillermo CabellosBarcelona, 3 jul (EFE). - Una carrera de seis d cadas y cerca del medio centenar de trabajos puede ser exprimida y reivindicada por infinitas v as. Una, la elegida por Van Morrison en el 58.
Festival de Jazz de Barcelona, ha sido la de mostrar su propia vigencia y, de paso, la del blues. Con muy poquitas concesiones, casi nada m s all del 'Gloria' con el que se despedir a tras algo m s de hora y media de concierto, el norirland s ha regalado a los m s de 3. 000 fieles que llenaban el Auditori del F rum una buena colecci n de himnos ajenos y perlas propias de todo pelaje.
Los detalles
Un par de minutos antes de las ocho de la tarde, Morrison ha escogido 'Deep Blue Sea' para abrir el camino que despu s transitar an 'Kidney Stew Blues' y 'Rock Me Baby', tr ada homenaje a tres gigantes del g nero como John Lee Hooker, Eddie Vinson y B. Esta selecci n, peque a probatura del 'Somebody Tried To Sell Me A Bridge', disco en el que reinterpreta a grandes figuras del blues firmado este mismo 2026, ya era una declaraci n de intenciones: el Le n de Belfast sigue en el ruedo y no hay tiempo para regodearse en el pasado. Tanto es as que, protegido por viejos escuderos como Matt Holland a la trompeta, Richard Buckley al saxo y Bobby Ruggiero a la bater a, Morrison ha dedicado m s de dos terceras partes de la velada a este ltimo trabajo y a 'Remembering Now', disco de 2025.
De l han sonado 'Down To Joy', 'Back To Writing Love Songs' o 'If It Wasn't for Ray', mientras el cantante trenzaba esos versos con solos de arm nica y saxof n, siempre escondiendo el rostro entre sus gafas de espejo y su sombrero y metido en un traje oscuro. As , en todo momento ha intercalado su voz sensible y vigorosa, potente como el primer d a a solo dos meses de los 81 a os, con los juegos de guitarra, teclado y bater a ajenos, dirigidos bajo la sospecha de que casi mejor no errar una nota. Igualmente, fiel a la etiqueta de tipo arisco, el norirland s ha optado por expresarse a trav s de la m sica, porque eso de dirigirse al p blico no va del todo con l, en una noche en la que no ha descansado ni en el breve espacio entre canciones.
Las filigranas jazz sticas de 'Ain't Gonna Moan No More' han anticipado el medley de 'Goin' Down Geneva' y 'Brand New Cadillac', que ha eclosionado en un rock and roll cl sico de los que despegan caderas de las butacas y reclaman que las palmas persigan la batalla entre saxo y trompeta. Ya en la recta final, Morrison ha consentido algo a su p blico, entregando 'Early In The Morning' del 'How Long Has This Been Going On' de 1995, 'Moondance', xito del disco hom nimo de 1970 y 'Real Real Gone', corte de 1990 incluido en 'Enlightenment' del que el p blico ha celebrado cada repetici n del estribillo. Todav a la euforia en el cuerpo, un "Thank you, muchas gracias" ha levantado al auditorio, que ya no se ha sentado en lo que ha durado 'Gloria', historia musical elevada a los altares de la cultura popular gracias a las intervenciones de Patti Smith o de The Doors, que ha servido a Morrison para escusarse del escenario mientras la banda jugaba y retorc a su melod a durante m s de seis minutos.
Pese a la larga ovaci n, el Le n de Belfast no ha regresado al escenario barcelon s, que con merecimiento ha quedado a merced de los m sicos y el blues, protagonista incuestionable de la noche.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





