
Venezuela afronta el problema de los desplazados mientras se desvanecen los rescates
Caracas/Caraballeda, 4 jul (EFE).- Venezuela se enfrenta a las tensiones generadas por los problema de las miles de personas que se han quedado sin vivienda a los 10 d as del doble terremoto que acab con la vida de...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Caracas/Caraballeda, 4 jul (EFE). - Venezuela se enfrenta a las tensiones generadas por los problema de las miles de personas que se han quedado sin vivienda a los 10 d as del doble terremoto que acab con la vida de 2. 954 personas mientras se desvanecen las probabilidades de m s rescates.
En La Guaira, zona cero de la devastaci n y donde persisten graves fallas en servicios de telecomunicaciones, ya quedan pocos rescatistas en los edificios derrumbados y los familiares se muestran cada vez m s desesperados y enfadados porque a n no han podido recuperar los cuerpos de sus seres queridos. En el edificio Carabamar, una de las torres completamente destruidas de Caraballeda, varios familiares siguen acudiendo cada d a y entrando a los escombros, a pesar del peligro que supone. Una de las venezolanas busca a su hermana, despu s de conseguir rescatar a su sobrino peque o, pero increpa a un grupo de mineros porque est n tratando de sacar a un hombre de 25 a os, pero no buscan a las decenas de muertos que a n quedan en ese edificio.
Los detalles
En esta zona costera, el ir y venir de los m s de 3. 000 rescatistas internacionales de d as anteriores ha dejado paso a la maquinaria amarilla, que ya empieza a excarvar los escombros, mientras los camiones hacen fila en las calles que hoy estaban completamente colapsadas. Adem s, muchas de estas familias que esperan poder sacar los cad veres -se presupone que hay numerosos cuerpos a n sepultados mientras las cifras oficiales contabilizan 2.
954 fallecidos- se quejan de que ya pasan menos veh culos repartiendo comida. Los puestos de ayuda siguen funcionando y en zonas como el polideportivo La Juanita toneladas de ropa se acumulan para que quienes se han quedado sin casa vayan a recogerla. Romeidy Ortiz busca ropa para su esposo y sus dos hijos porque llevan diez d as sin agua y no tienen con qu lavar.
"Estamos agradecidos con todas las personas que est n ayudando porque de verdad es fuerte. Hemos pasado situaciones dif cil porque en el 99 pasamos la tragedia de Vargas (un deslave que arras esta misma zona) y ahora con este golpe dur simo, que fue como que pr cticamente 10 veces m s fuerte que lo de la tragedia, es doloroso", explica a EFE. Despu s de diez d as desde los sismos, numerosas personas siguen fuera de sus casas, muchas de ellas acampando en lugares p blicos, calles y en la misma playa, a la espera de que sus viviendas sean inspeccionadas para determinar si los da os fueron comprometedores o no.
Qué dicen los expertos
O simplemente por miedo a que se les vuelvan a caer encima. Las autoridades cifran en 16. 309 las personas que se quedaron sin vivienda y seg n el ltimo balance, hay 856 edificios afectados, 190 de ellos totalmente colapsados.
"Ya tenemos m s de 10 d as con ni os, personas adultas, ah en la calle", explicaba hoy a EFE Jos Guill n, un joven de 32 a os que se viv a en el edificio OPPE 30, una torre de 13 plantas que ha quedado completamente destrozadas y se puede ver a la perfecci n los techos y estancias derruidas de los primeros pisos. A las 300 personas de esta torre -como en muchas otras de alrededor- les hab an prometido realojarlas, pero no ha sido hasta hoy que, tras cortar la v a principal a Caraballeda, han conseguido que varios camiones de la polic a los trasladen a un complejo hotelero a varios kil metros del que fue su hogar. Tambi n en Caracas, en el parque del Este, cientos de personas se alojan en tiendas de campa a en un ambiente mucho m s relajado.
Es uno de los dos principales parques de la ciudad donde se ha trasladado la gente de forma espont nea de manera temporal. An bal Zaa, de 30 a os, acampa en el parque junto su esposa y una hija de ocho a os desde el pasado domingo cuando abandonaron La Guaira. "Nos subimos a Caracas por el miedo que ten amos ah abajo de perder la vida (...
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





