
Viajar con niños sin silla de seguridad dejó 472 multas en seis meses en Costa Rica
El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) de Costa Rica informó que 472 conductores fueron multados durante el primer semestre del año por transportar menores sin un dispositivo de retención infantil, una...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) de Costa Rica informó que 472 conductores fueron multados durante el primer semestre del año por transportar menores sin un dispositivo de retención infantil, una conducta que, además de poner en riesgo la vida de los pequeños, implica una sanción económica de ¢245,000 (USD 544) y la acumulación de cuatro puntos en la licencia de conducir. Las cifras reflejan que, en promedio, casi tres conductores por día fueron sorprendidos incumpliendo esta obligación, pese a que el uso de sillas de seguridad infantiles es una de las medidas más efectivas para reducir lesiones graves y muertes en caso de un accidente de tránsito. Un llamado en plena temporada de vacacionesEl Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) aprovechó el inicio del receso escolar para recordar que la protección de los menores durante los viajes no debe verse únicamente como una obligación legal, sino como una responsabilidad de todos los adultos.
“En estos días de vacaciones escolares de medio año y paseos, vale la pena recordar el valor de transportar a nuestros amores en un dispositivo de retención infantil, porque el amor se demuestra”, señaló la institución mediante una publicación en sus redes sociales. El mensaje estuvo acompañado de un dato que las autoridades calificaron como preocupante: las 472 sanciones aplicadas durante los primeros seis meses del año evidencian que todavía hay conductores que trasladan a niños sin la protección necesaria. “Qué mal que se le deba decir a un adulto que debe proteger a sus niños”, agregó la publicación.
Los detalles
Cada edad requiere un dispositivo diferenteLa institución recordó que no todas las sillas infantiles son iguales y que el dispositivo debe elegirse de acuerdo con la edad, el peso y la estatura del menor. Para los bebés de hasta aproximadamente un año, o con una estatura de hasta 75 centímetros y un peso máximo de 13 kilogramos, se recomienda utilizar un portabebé instalado en el asiento trasero del vehículo y colocado en sentido contrario a la marcha, ya que esta posición protege mejor la cabeza, el cuello y la columna vertebral en caso de una colisión. Las autoridades también enfatizan que este tipo de dispositivo nunca debe instalarse en un asiento con bolsa de aire activa y que debe quedar completamente firme, sin movimientos dentro del vehículo.
Por su parte, los niños de aproximadamente cuatro a seis años, con una estatura entre 110 y 145 centímetros y un peso de 15 a 25 kilogramos, deben viajar en un asiento con respaldar, ubicado igualmente en el asiento trasero. En estos casos, el cinturón de seguridad debe pasar correctamente sobre el pecho del menor y no sobre el cuello, para evitar lesiones durante un frenazo o un choque. Una medida que salva vidasDiversos estudios internacionales han demostrado que los dispositivos de retención infantil reducen considerablemente el riesgo de muerte o lesiones graves en accidentes de tránsito cuando son utilizados correctamente.
Por ello, la legislación costarricense establece la obligatoriedad de estos sistemas de seguridad y contempla sanciones económicas para quienes incumplan la norma. Sin embargo, las autoridades insisten en que el verdadero objetivo no es imponer multas, sino evitar tragedias que pueden prevenirse con una medida sencilla. En un contexto de mayor movilidad por las vacaciones de medio año, la Policía de Tránsito pidió a las familias revisar antes de salir que la silla infantil corresponda a la edad y características del menor, que esté correctamente instalada y que todos los ocupantes del vehículo utilicen el cinturón de seguridad.
El mensaje final del MOPT resume el espíritu de la campaña: proteger a los niños durante cada viaje no debería depender de una multa, sino del compromiso de quienes tienen la responsabilidad de cuidar sus vidas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





