
Vicky, empleada doméstica jubilada: “A los jóvenes les diría que ahorraran, porque cuando ellos dejen de trabajar, igual ya no existe la jubilación”
Actualmente, las empleadas del hogar tienen garantizado un salario mínimo en nuestro país. Para una jornada completa de 40 horas semanales, se sitúa en 17.094 euros brutos al año, lo que equivale a 1.221 euros mensuales...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Actualmente, las empleadas del hogar tienen garantizado un salario mínimo en nuestro país. Para una jornada completa de 40 horas semanales, se sitúa en 17. 094 euros brutos al año, lo que equivale a 1.
221 euros mensuales repartidos en 14 pagas, o 1424,50 euros al mes si las pagas extraordinarias están prorrateadas en 12 mensualidades. En el caso de quienes trabajan por horas, la retribución mínima es de 8,9 euros por cada hora efectiva realizada. Pero la realidad de muchas trabajadoras del sector demuestra que las carreras laborales parciales, las interrupciones por el cuidado de la familia o los años cotizados insuficientes terminan traduciéndose en pensiones reducidas.
Los detalles
Es el caso de Vicky, una empleada doméstica que acaba de jubilarse después de toda una vida de trabajo, primero en Chile y después en España. Para ella, la jubilación ha supuesto un antes y un después. Tras décadas de esfuerzo en distintos empleos, asegura que lo más importante no ha sido poder retirarse, sino hacerlo en buenas condiciones físicas.
“Lo mejor que le puede pasar a una persona que ha trabajado en el sector en el que he trabajado yo toda su vida es jubilarse. Pero más que nada, jubilarse con salud”, explica Vicky a Infobae. Además, reconoce que ha visto casos cercanos de personas que, pese a haberse jubilado antes que ella, no han podido disfrutar de esa nueva etapa como se merecían o hubieran querido.
“Conozco personas mucho menores que yo que se han jubilado y no han disfrutado nada”, lamenta. Por eso, insiste en que el trabajo debe ir acompañado de un cuidado constante de la salud. “Lo que hay que hacer es trabajar duro y cuidar la salud para poder disfrutar de estos momentos”, afirma.
Qué dicen los expertos
En su caso, asegura que encontrarse bien físicamente le ha permitido vivir la jubilación con optimismo. “A mí jubilarme con salud me ha dado la vida”, resume. “Me han tocado buenos jefes y me han tratado muy bien”A sus casi 68 años, Vicky reconoce que necesitaba poner fin a una rutina marcada por horarios exigentes y un ritmo de trabajo intenso.
“Con 67, 68 años que voy a cumplir, lo que quiere cualquier persona es descansar, librarte de la rutina, de levantarte tan temprano, de tener un horario para todo y no disfrutar de muchas cosas porque te toca trabajar”, relata. Y, aunque disfruta de esta nueva etapa, hay algo que sí echa especialmente de menos, que son las personas con las que coincidió en el trabajo durante tantos años. “Lo que más echo de menos son a mis compañeros, que con ellos pasé momentos muy buenos e inolvidables, muchas risas, y recibí mucho cariño de todos”, recuerda con emoción.
Su trayectoria laboral comenzó lejos de España. Ella es chilena y, en su país, dio sus primeros pasos en el mercado laboral dentro de un taller textil, donde desempeñó diferentes tareas relacionadas con la confección de prendas. “Yo empecé a trabajar en Chile, en un taller de tejidos, donde hacía costuras, coser, planchar y embolsar para la venta.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





