Violación de menores, pornografía infantil y contrabando de medicamentos: el caso de David Allami
David Ariel Allami se convirtió en uno de tantos símbolos del atentado a la AMIA. Acudió a asistir a los heridos aquel 18 de abril de 1994. “Yo tenía una oficina a cien metros del edificio de la AMIA y escuchamos una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. David Ariel Allami se convirtió en uno de tantos símbolos del atentado a la AMIA. Acudió a asistir a los heridos aquel 18 de abril de 1994. “Yo tenía una oficina a cien metros del edificio de la AMIA y escuchamos una explosión muy fuerte.
Pensamos que había sido una caja de electricidad o algo así”, afirmó en una entrevista, años atrás. Fue fotografiado entre los escombros por una agencia extranjera, en una imagen que recorrió el mundo. Años más tarde se convertiría en una figura sumamente respetada dentro de la comunidad judía ortodoxa, con el rol de sofer, el escriba de textos sagrados como la Torá.
Los detalles
Hoy, con 59 años, Allami está preso en el penal de Ezeiza. Tiene condenas que datan de los últimos meses. La última fue dictada este jueves.
Pactó una pena de tres años en suspenso en el Tribunal Oral en lo Económico N°1. El delito: contrabando de medicamentos. La pena anterior es la que lo mantiene en la cárcel.
A fines de diciembre pasado, Allami fue condenado a 23 años de prisión por los delitos de abuso de menores con acceso carnal, agravado por la guarda de la víctima, en concurso real con pornografía infantil y corrupción de menores. Las víctimas eran dos chicos de la comunidad religiosa que Allami integraba, hermanos entre sí. Tenían doce y catorce años al momento de los hechos denunciados.
Qué dicen los expertos
“Una debilidad”Los hechos ocurrieron en 2013, principalmente en el domicilio de Allami, en el límite entre el Once y el Abasto. Fueron denunciados por los hermanos once años después. “David Ariel Allami valiéndose de su condición de sofer –escriba de la Torá y otros textos-, cargo que ostenta desde el año 2011 dentro de la comunidad judía, logró a partir del respeto y confianza espiritual de aquel cargo jerárquico, generar y perpetrar los abusos sobre nosotros", aseguraron las víctimas, en un relato incluido en los fundamentos de la condena firmada por el Tribunal N°16 a los que accedió Infobae.
Allami tenía un vínculo con el padre de ambos chicos. Un día, en una consulta religiosa, el padre le aseguró que el mayor de los hermanos tenía “problemas de escoliosis”. Allami, allí, aseguró ser “kinesiólogo” y que podría tratarlo.
Él declaró en la Justicia que mantuvo “de quince a veinte sesiones”, encuentros semanales de treinta a cuarenta minutos de duración. En una de estas sesiones, el acusado le “refirió que tenía algo en el pene, que podía ser diabetes y que no quería que mi papá se enterara, por lo que lo iba a revisar en la habitación de arriba”. Los abusos comenzaron poco después.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




