
Voleibolista peruana de 13 años, que mide 1.81 metros, confiesa su duro camino para jugar por la selección: “Sufrí bullying por ser alta”
El Proyecto 2032 tiene como objetivo que Perú recupere un lugar destacado en el vóley internacional, con la meta de volver a obtener medallas como ocurrió en los Juegos Olímpicos de Seúl 88 y en años posteriores. Esta...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. El Proyecto 2032 tiene como objetivo que Perú recupere un lugar destacado en el vóley internacional, con la meta de volver a obtener medallas como ocurrió en los Juegos Olímpicos de Seúl 88 y en años posteriores. Esta iniciativa, que en su momento contó con el liderazgo de figuras históricas como Cecilia Tait, ya muestra resultados al incorporar jugadoras de gran talla en las distintas selecciones nacionales. Sophie Durand es una de las jóvenes promesas que integran el Proyecto 2032.
Con solo 13 años, alcanza una estatura de 1,81 metros, poco común para su edad. Actualmente juega como central y recientemente ofreció su primera entrevista al canal de YouTube La Cátedra Deportes, donde relató el difícil episodio de bullying que enfrentó en el colegio debido a su altura. “El mes pasado cumplí trece.
Los detalles
81 m y varias de mis amigas también están cerca de esa altura. Imagino que voy a crecer más adelante, pero ahora mido 1. Mi posición en el campo es central y estoy aprendiendo varias cosas en esa posición, porque antes no sabía bloquear y el profesor Armando Martens me está enseñando poco a poco”, detalló.
Sufrió bullying por ser alta Sophie relató que antes de integrarse al Proyecto 2032 sentía mucha timidez por su estatura. “Antes de llegar al proyecto me sentía avergonzada por mi estatura, porque en el colegio no todos son altos. Cuando llegué al proyecto, Priscila y el profesor me enseñaron que mi altura es algo especial, que no todos la tienen y que soy única.
Eso me hizo entender que soy especial y única. Ahora ya no me avergüenzo de mi altura. Cuando en el colegio me preguntan cuánto mido, ya no me avergüenza decirlo, ahora me siento orgullosa y quiero crecer más”.
Qué dicen los expertos
Este sentimiento se originó a partir de su experiencia escolar. “Antes no quería mostrar mi altura. Practicaba básquet porque era alta y en el colegio vieron potencial en mí.
Me inscribí en un taller de básquet, pero surgió el bullying: había una niña que ponía a todas en mi contra porque pensaban que, por ser alta, tenía privilegios, pero todos somos iguales y cada quien tiene su propio valor. Llegó un punto en el que me estresaba, no quería salir de mi casa ni ir al colegio”. Durand logró superar esa etapa con el apoyo de sus padres y el ingreso al proyecto, donde conoció a otras niñas con características similares.
“Superé esa etapa yendo al colegio y volviendo a casa, hasta que mis padres decidieron llevarme a Talentos Perú. Al principio no quería ir por miedo a que pasara lo mismo, que me dijeran que tenía todo por ser alta. Pero ahí me di cuenta de que todas hemos pasado por algo parecido.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




