
Y en el Mundial de fútbol, la pelota volvió a marcar diferencias
Mundial de FútbolY en el Mundial de fútbol, la pelota volvió a marcar diferenciasEspaña ganó la Copa del Mundo porque atacó y se defendió con el balón en sus pies mejor que ningún otro combinado nacionalEl caboverdiano...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial de FútbolY en el Mundial de fútbol, la pelota volvió a marcar diferenciasEspaña ganó la Copa del Mundo porque atacó y se defendió con el balón en sus pies mejor que ningún otro combinado nacionalEl caboverdiano Sidny Lopes Cabral celebra el gol del empate en la prórroga ante Argentina. Amanda Perobelli ()Ladislao J. MoñinoNueva York - 20 jul 2026 - 22:51Actualizado: 20 jul 2026 - 22:51CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceDe nuevo, la pelota fue el instrumento de distinción en un Mundial.
Los equipos que mejor la trataron y qué mejor supieron qué hacer con ella fueron los que brillaron, independientemente del tiempo que la tuvieron. España con un 60% de posesión se coronó bicampeona del mundo, pero Alemania y Turquía que la superaron (65% ambas) no llegaron ni a octavos de final. Las utópicas Cabo Verde (36%) y República Democrática del Congo (39%) escribieron capítulos épicos porque, además de defender bien, supieron armar contragolpes con la precisión que demanda un juego que consiste en pasarse bien la pelota, ya sea en largo o en corto.
Los detalles
Más informaciónRodri, el mejor jugador del mejor equipoEspaña ganó este Mundial porque atacó y se defendió con el balón en los pies nucleada en torno a Rodri. La superioridad manifiesta mostrada ante Francia, en la semifinal, y ante Argentina, en la final, solo se puede entender porque Luis de la Fuente y sus futbolistas ejecutaron un plan en el que la tenencia del balón desactivó a la delantera más temida que encabezó Kylian Mbappé con diez goles y redujo a la nada a Messi. Para tener la pelota también hay que quitarla y España fue la selección que menos tardó en recuperarla (8 segundos) para entronizar la presión tras pérdida, otro de los rasgos del fútbol y futbolistas totales que se imponen importados en el tiempo de la Holanda de Johan Cruyff del 74.
España dejó huella, pero también Francia, Marruecos, Argentina, Egipto, México, Colombia y las mencionadas epopeyas de Cabo Verde y la RD Congo. Estas defendieron la competitividad de las selecciones del último vagón del torneo con mucha más que dignidad hasta el punto de abrir en el seno de la FIFA el debate de aumentar en ediciones futuras los participantes a 64. “Existían dudas sobre si algunos países eran lo suficientemente buenos.
No solo demostraron serlo, sino que ofrecieron partidos magníficos y un gran espectáculo. Por supuesto, todos pensamos en Cabo Verde, pero también en muchos otros países”, concluyó Arsène Wenger, jefe de Desarrollo de Fútbol Global de la FIFA, en el análisis del campeonato que expuso junto a Jurgen Kllinsmann, Pablo Zabaleta y Gilberto Silva, entre otros. Entre las selecciones que decepcionaron, fue Portugal la que más.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




