
A 13 sube la cifra de los restos identificados de los panameños que murieron durante la invasión de Estados Unidos en 1989
Son 13 los restos identificados hasta el momento por la Comisión 20 de diciembre de 1989 de los panameños que murieron durante la invasión de Estados Unidos a Panamá el 20 de diciembre de 1989. Los últimos restos fueron...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Son 13 los restos identificados hasta el momento por la Comisión 20 de diciembre de 1989 de los panameños que murieron durante la invasión de Estados Unidos a Panamá el 20 de diciembre de 1989. Los últimos restos fueron los de Manuel Carol Ojo, recuperados durante las exhumaciones realizadas en enero de 2020 en la manzana 90 Bis del Cementerio Jardín de Paz. Carol Ojo, de 32 años de edad, trabajaba en el hoy desaparecido Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE) como técnico hidrólogo y desapareció la madrugada del 20 de diciembre de 1989.
Ese día cumpliría sus 33 años, pero desapareció en plena refriega, por lo que sus familiares los buscaron por hospitales, morgues, centros de detención y cementerios durante los días posteriores a la invasión. No conocieron el lugar donde había sido sepultado, pero mantuvieron la esperanza de encontrarlo y poder cerrar un proceso de incertidumbre que se extendió por más de treinta y seis años, de acuerdo con la Comisión 20 de diciembre de 1989. La Comisión 20 de diciembre de 1989 informó que se obtuvo la identificación científica de los restos de Manuel Carol Ojo, recuperados durante las exhumaciones realizadas en enero de 2020 en la manzana 90 Bis del Cementerio Jardín de Paz.
Los detalles
Añadió que la sección de Descarga Metropolitana de la Procuraduría General de la Nación, dentro de los expedientes reabiertos e investigados, con el requerimiento del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses logró la identificación mediante la aplicación de estudios multidisciplinarios, de antropología forense y de genética, desarrollados como parte de la investigación para establecer la identidad de víctimas de la invasión militar de Estados Unidos a Panamá. Los análisis permitieron comparar el perfil genético obtenido de los restos óseos exhumados con las muestras biológicas aportadas por familiares, confirmando científicamente su identidad. Esta identificación constituye uno de los resultados derivados de las exhumaciones efectuadas en el Cementerio Jardín de Paz en enero de 2020, diligencia judicial conducida por el Ministerio Público, en la que fueron recuperados restos humanos y otras evidencias que permanecieron bajo análisis científico en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
La Comisión reiteró que con esta identificación asciende a 13 el número de víctimas de la Invasión cuyos restos han sido identificados y restituidos o se encuentran en proceso de restitución a sus familiares. Este trabajo continuado ha permitido avanzar progresivamente en la identificación de víctimas cuyos restos permanecieron sin nombre durante décadas, aseguró. Versiones de la Comisión indican que en su momento a los cadáveres no se les dio el mejor trato, de acuerdo a las normas internacionales, y que en algunos casos las identificaciones no fueron las adecuadas.
El 20 de diciembre de 1989, más de 27 mil soldados estadounidenses invadieron Panamá para derrocar al exgeneral Manuel Antonio Noriega, quien gobernó el país con mano fuerte desde 1983 hasta 1989. Noriega fue acusado por Estados Unidos de estar al servicio del narcotráfico. Datos oficiales registran que durante la invasión y fechas posteriores al menos unos 500 panameños fallecieron, aunque algunas organizaciones civiles aseguran que fueron miles, sin mayores detalles.
El gobierno panameño del expresidente Juan Carlos Varela (2014-2019) creó por decreto en 2016 una comisión para contabilizar e identificar los muertos por la invasión, registraron los medios. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó en 2018 que Estados Unidos era responsable por las "violaciones de derechos humanos" y pidió a Washington “reparar integralmente” a las víctimas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




