
Alfredo Rodríguez-Muñoz, experto en sueño: "Durante el día podemos hablar de corresponsabilidad, pero es a las tres de la mañana, cuando un bebé llora, donde realmente vemos cómo se reparte el cuidado"
Vida SaludableAlfredo Rodríguez-Muñoz, experto en sueño: "Durante el día podemos hablar de corresponsabilidad, pero es a las tres de la mañana, cuando un bebé llora, donde realmente vemos cómo se reparte el cuidado"Este...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Vida SaludableAlfredo Rodríguez-Muñoz, experto en sueño: "Durante el día podemos hablar de corresponsabilidad, pero es a las tres de la mañana, cuando un bebé llora, donde realmente vemos cómo se reparte el cuidado"Este psicólogo reflexiona en Dormir para vivir por qué cada vez dormirmos menos, peor y más tarde. MAR MUÑIZ Actualizado Lunes, 6 julio 2026 - 00:01 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailD. Debate El colecho o dormir con los hijos: ¿a favor o en contra?
Crianza Unos padres (ex)agotados: "Buscamos a una 'coach' del sueño porque estábamos hasta el gorro de dormir a las niñas en brazos" Familia ¿Hay que despertar a los adolescentes para que no lleguen tarde al instituto? "En los últimos cursos, con 17-18 años, la responsabilidad debe ser enteramente suya" Dormir es una actividad necesaria para repararnos en cuerpo y alma; es, además, gratis, que no es poca cosa en los tiempos que corren; y para muchos supone también un placer insustituible. Pero, contra todo pronóstico, nadie duerme.
Los detalles
Vivimos en la era del cansancio. Unos, asaltados por el insomnio, recurren a tisanas o pastillas para conciliar el sueño. Otros se resisten al descanso como si durmiendo tirasen su tiempo por la ventana.
Y hay quienes comienzan pegando ojo pero se desvelan en mitad de la noche por menopausias y andropausias varias. En Dormir para vivir, el catedrático de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid Alfredo Rodríguez-Muñoz concluye que dormimos menos, peor y más tarde. Con él analizamos por qué es esencial el sueño en la vida cotidiana y ponemos el foco en cómo influye en la vida en pareja y en el terremoto que supone la llegada de un bebé.
Nuestros ancestros dormían juntos, pero ahora nos repartimos por habitaciones. ¿Nos hemos desconectado de quienes fuimos? No diría tanto, pero sí hemos transformado profundamente la forma de dormir.
Qué dicen los expertos
Dormíamos cerca de otros cuerpos porque hacerlo aumentaba las probabilidades de sobrevivir. Ese modelo empezó a cambiar especialmente durante la época victoriana. Dormir solo dejó de ser una necesidad para convertirse en un símbolo de estatus.
Tener una habitación propia, e incluso camas separadas, significaba disponer de espacio, riqueza y privacidad. Sin embargo, nuestro cerebro no evolucionó al mismo ritmo que nuestras casas. La arquitectura cambió en apenas dos siglos; la biología lleva cientos de miles de años escribiéndose.
Por eso, la presencia de una persona de confianza sigue reduciendo el estado de alerta y favoreciendo el descanso. Dormir con alguien es probablemente una de las mayores demostraciones de confianza que existen: implica aceptar la máxima vulnerabilidad posible, cerrar los ojos durante horas, sabiendo que el otro no representa una amenaza. Ahora bien, tampoco conviene idealizar el pasado.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





