
Andy Burnham y su 'Manchesterismo': el 'eslogan' de un político en busca de una política
Reino UnidoAndy Burnham y su 'Manchesterismo': el 'eslogan' de un político en busca de una políticaEl sucesor de Keir Starmer trata de exportar el éxito de su marca municipal a una potencia en crisis fiscal permanente....
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Reino UnidoAndy Burnham y su 'Manchesterismo': el 'eslogan' de un político en busca de una políticaEl sucesor de Keir Starmer trata de exportar el éxito de su marca municipal a una potencia en crisis fiscal permanente. Pese a su retórica de izquierdas, se rodea de antiguos nombres de Tony Blair mientras confía el Tesoro a la ministra musulmana Shabana Mahmood Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarBurnham baila tras pronunciar su discurso como líder del Partido Laborista. Carl CourtGetty ImagesPablo PardoCorresponsal LondresCorresponsal LondresSEGUIR AUTORActualizado Sábado, 18 julio 2026 - 00:59AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasReino Unido Burnham, el nuevo líder laborista, promete descentralización y más Estado, pero no ofrece ninguna política clara Parlamento Nigel Farage dimite como diputado tras la investigación parlamentaria por un regalo de cinco millones de libras ¿Qué es el Manchesterismo, aparte de un eslogan que suena muy bien en un país marcado por una macrocefalia ("que tiene la cabeza demasiado grande para el cuerpo", según la RAE) capitalina —o sea, Londres— y que se ha convertido en uno de los elementos que marcan —y amargan— el debate político?
"Manchesterismo es una palabra que Andy Burnham se dio a sí mismo para hacerse con una marca política", explica al teléfono Rob Ford, profesor de Ciencias Políticas de, precisamente, la Universidad de Mánchester. "También tiene una cierta lectura humorística, pero con un trasfondo serio. Con Manchesterismo, Burnham se vincula a una ciudad que tiene una imagen muy positiva, asociada al éxito, así que es como si dijera a los votantes: "Mirad, ése es mi modelo.
Los detalles
Eso es lo que voy a traer para todo el país", explica Ford. Pero no es lo mismo una ciudad que un país. No es lo mismo gobernar una ciudad que una potencia atómica del G-7 desgarrada socialmente por la inmigración y en medio de una crisis fiscal.
El apoyo a Burnham entre los laboristas no es tanto por lo que él representa cuanto por el hecho de que les libra de Keir Starmer, con el que se veían abocados a una catástrofe electoral en 2029 que podría incluso poner en cuestión la supervivencia del Partido, después de más de un siglo de existencia. Durante sus nueve años como alcalde de la segunda -o tercera, según cómo se cuente a sus habitantes- mayor área metropolitana británica, Burnham ha presidido -y convertido en marca política propia- la última fase de una transformación urbana iniciada décadas antes, desarrollando su capacidad de transformación y, también, haciendo gala de una cualidad clave para quien quiera lograr el poder en una democracia: detectar lo que quiere la gente oír. Algunos ven su gestión como una especie de política de derechas blanqueada para que parezca lo contrario.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




