
Así fue el asesinato del “Cheyo Ántrax”, uno de los últimos crímenes atribuidos a “El Mayo” Zambada antes de su captura
A seis días de que el juez federal Brian Cogan dicte sentencia a Ismael “El Mayo” Zambada en Brooklyn, la fiscalía de Estados Unidos presentó un escrito en el que vuelve a recordar el perfil criminal del cofundador del...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. A seis días de que el juez federal Brian Cogan dicte sentencia a Ismael “El Mayo” Zambada en Brooklyn, la fiscalía de Estados Unidos presentó un escrito en el que vuelve a recordar el perfil criminal del cofundador del Cártel de Sinaloa. En el documento se enumeran algunos de los crímenes que el capo ordenó en los meses previos a su captura el 25 de julio de 2024. Uno de ellos ocurrió apenas dos meses antes: cuando Zambada ordenó asesinar a su propio sobrino, Eliseo Imperial Castro, alias “El Cheyo Ántrax”, de 40 años, en una carretera de Culiacán, Sinaloa.
El motivo, según el documento presentado el 13 de julio de 2026 ante el juez Cogan: el sobrino cobraba deudas a nombre de su tío sin autorización y para su propio beneficio. Quién era el “Cheyo Ántrax” y por qué su muerte sacudió al Cártel de SinaloaLa tarde del 30 de mayo de 2024, minutos antes de las 15:00 horas, dos vehículos que circulaban a toda velocidad interceptaron a Imperial Castro cuando manejaba una camioneta Chevrolet Colorado blanca sobre la Carretera Internacional México 15, a la salida sur de Culiacán, cerca del panteón Jardines del Humaya. Los asesinos impactaron el cofre, las puertas y el parabrisas del vehículo, obligaron al “Cheyo” a detenerse junto al camino y le dispararon en la cabeza antes de que llegara la policía.
Los detalles
Las autoridades de Sinaloa recogieron en el lugar cerca de 40 casquillos percutidos de cuernos de chivo. Al menos tres de los disparos impactaron en su rostro. Junto al cuerpo también se encontraron armas y cartuchos útiles dentro de la camioneta.
Para entender por qué el asesinato del Cheyo Ántrax sacudió al Cártel de Sinaloa, hay que entender quién era dentro de la organización. Eliseo Imperial Castro no era un sicario cualquiera. Era sobrino de “El Mayo” por línea materna: su padre, Eliseo Imperial López, era hermano de una de las esposas de Zambada García.
Esa cercanía familiar lo colocó desde joven en el círculo más íntimo del capo. La relación era tan estrecha que cuando murió su padre, también asesinado, al funeral llegó un arreglo de rosas con la leyenda “De parte de Ismael Zambada”. Imperial Castro fue uno de los cofundadores de Los Ántrax, el brazo armado que El Mayo creó en 2008 para proteger a su familia y ejecutar sus órdenes más delicadas.
Qué dicen los expertos
Lo fundó junto a José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias “El Chino Ántrax”, quien se convirtió en el rostro más conocido del grupo por presumir sus lujos en redes, incluidas sus apariciones con la socialité Paris Hilton. Los Ántrax se distinguían por su brutalidad, sus tácticas militares y un detalle que los identificaba: portaban un anillo de calavera con brillantes. El nombre del grupo proviene de la bacteria Bacillus anthracis, elegido, según versiones recogidas por medios especializados, para “mandar una señal de letalidad”.
Los principales líderes del grupo fueron Jesús Peña, alias “El 20”; El Chino Ántrax; René Velázquez Valenzuela, alias “El Sargento Phoenix”; Francisco Arce Rubio, alias “Pancho Arce”; y el propio “Cheyo”. “El Cheyo” también fue escolta personal de Ismael Zambada Imperial, alias “El Mayito Gordo”, uno de los hijos de El Mayo, hasta que este fue detenido en noviembre de 2014. En 2016, la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la OFAC, sancionó al Cheyo Ántrax por sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero.
Era buscado desde julio de 2014 según el expediente número 14-CR-2127-DMS radicado en el Distrito Sur de California, y en mayo de 2022 un tribunal de ese mismo distrito lo acusó formalmente de traficar metanfetamina, cocaína y mariguana, además de lavado de activos. A pesar de las sanciones y las acusaciones, el Cheyo nunca dejó de operar. En 2021 circularon imágenes donde se le veía presuntamente en una fiesta, lo que confirmó que seguía activo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





