
Así fue el increíble rodaje de Clint Eastwood en España de un clásico del cine que cumple 60 años: aparecen soldados de la mili y el actor acabó harto del director
Hace sesenta años, Clint Eastwood rodó en España una de las películas que definiría no solo su carrera, sino toda una época del cine. El bueno, el feo y el malo se convirtió en un emblema del western europeo y en una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Hace sesenta años, Clint Eastwood rodó en España una de las películas que definiría no solo su carrera, sino toda una época del cine. El bueno, el feo y el malo se convirtió en un emblema del western europeo y en una referencia ineludible para generaciones de cinéfilos, aunque detrás de sus imágenes, como en todas las grandes películas que marcan la historia del séptimo arte, hubiera otra gran historia cuyo comienzo se da en el cementerio de Sad Hill en el que tiene lugar el famoso duelo final. Bajo las notas de la música de Ennio Morricone y el tono épico de la dirección de Sergio Leone, la trama está a punto de resolverse en un enclave icónico que, sin embargo, había sido construido días antes en un pueblo cerca de Burgos por el ejército de España.
“Pero se lo construyeron de verdad, con empedrado de verdad y con tumbas”, recuerda Luisa Cowell en el documental sobre el rodaje de la cinta, Desterrando Sad Hill, del que es coproductora. Hubo más situaciones parecidas. Lo cierto es que, en 1966, los paisajes de Santo Domingo de Silos y otros puntos de la región sirvieron de escenario para las secuencias más recordadas del largometraje.
Los detalles
A los pies de la peña del Carazo, por ejemplo, el equipo instaló 5. 000 tumbas, mientras cientos de conscriptos de la mili se convertían, casi sin aviso, en extras y obreros: cada mañana, un sargento les ordenaba vestirse de unionistas y confederados y acudir al rodaje. Un borracho en el set y un poncho “asqueroso”La ayuda del Ejército español resultó crucial para Leone.
Los soldados actuaron en pantalla y, además, realizaron otras labores claves como la reconstrucción del famoso puente, que se produjo tras detonaciones fallidas que obligaron a repetir la escena. La colaboración fue tal que, medio siglo después, la Asociación Cultural Sad Hill impulsó la restauración del cementerio, apoyada por un crowdfunding internacional y el entusiasmo de cinéfilos de todo el mundo. La convivencia entre el equipo y los lugareños también dejó huella en la memoria.
Lee Van Cleef, quien interpretó al “Malo”, fue recordado por su trato afable y, también, por sus malas costumbres. Tal y como contaba uno de los ayudantes de dirección, Fabio Fava, en una entrevista con El Español, este llegó a rodar alguna escena en estado etílico: “El propio director estaba tan preocupado por el alcoholismo de Van Cleef que nos dijo que lo único que se le ocurría para parar aquello era invitar a su esposa al rodaje. Aquello fue mano de santo”.
Qué dicen los expertos
Clint Eastwood, por su parte, no ocultó nunca sus reservas sobre la evolución de la llamada Trilogía del dólar, de la que El bueno, el feo y el malo iba a ser su última parte y que antes ya había contado con los títulos Por un puñado de dólares y La muerte tenía un precio. “En la primera película fui el único protagonista. En la segunda lo compartí con otro actor.
En esta tercera ya somos tres. ¿Qué haré en la próxima? ¿De séptimo de caballería?
Por si fuera poco, también confesó años después que el poncho que usó durante el rodaje “estaba realmente asqueroso”. De la pantalla al mitoLa historia de El bueno, el feo y el malo gira en torno a tres pistoleros en busca de un tesoro enterrado en tiempos de la Guerra de Secesión. El personaje de Eastwood, conocido como el “Hombre sin nombre”, nunca recibe un nombre propio en pantalla, aunque sí apodos como “Rubio” o “Manco”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




