Así funcionan las webs que suplantan a los restaurantes más cotizados
Falsas reservas en la alta gastronomía: así funcionan las webs que suplantan a los restaurantes más cotizadosAl díaEstablecimientos como Disfrutar, El Celler de Can Roca, DiverXO o Etxebarri han alertado de la...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Falsas reservas en la alta gastronomía: así funcionan las webs que suplantan a los restaurantes más cotizadosAl díaEstablecimientos como Disfrutar, El Celler de Can Roca, DiverXO o Etxebarri han alertado de la proliferación de páginas web que suplantan su identidad para vender reservas inexistentesEl alfabeto gastronómico de M. FisherEjemplo de una suplantación de web para conseguir una falsa reservaCedidas Laura Conde 30/06/2026 06:00 Conseguir mesa en alguno de los restaurantes con mayor lista de espera del mundo se ha convertido en un bien tan escaso que ha acabado dando lugar a una nueva modalidad de fraude. Establecimientos como Disfrutar, El Celler de Can Roca, DiverXO o Etxebarri han alertado de la proliferación de páginas web que suplantan su identidad para vender reservas inexistentes.
A simple vista resultan prácticamente idénticas a las originales, pero esconden un único objetivo: cobrar por adelantado a clientes convencidos de que, por fin, han tenido la suerte de conseguir una de esas mesas que suelen agotarse en cuestión de minutos. Mientras que las páginas oficiales muestran calendarios completos o largas listas de espera, las fraudulentas ofrecen una disponibilidad sorprendente. Lo explica Eduard Xatruch, uno de los chefs de Disfrutar, en Barcelona, que ya ha sufrido este tipo de suplantaciones en varias ocasiones: “En nuestra web oficial apenas hay fechas disponibles, mientras que en las falsas aparecen un montón de mesas libres.
Los detalles
La gente piensa que por fin ha tenido suerte y hace la reserva inmediatamente. Yo mismo podría caer: si no conoces bien nuestra página, es difícil apreciar las diferencias”. Según explica Xatruch, hacer la reserva es sencillo: el usuario selecciona fecha, introduce sus datos y, para hacerla efectiva, se le solicita una transferencia bancaria o el pago por adelantado”.
En todos los casos, el modus operandi ha sido el mismo. “Registran un dominio muy parecido al nuestro –por ejemplo, disfrutarrestaurant. info o nombres similares, nada sospechosos–, hacen campañas para posicionarlo muy bien en Google y copian prácticamente toda nuestra web.
Es fácil caer en la trampa”. El modus operandi de los ciberdelincuentes es la suplantación de websLa clave, según explica Lorenzo Martínez, perito forense informático y director de la empresa de ciberseguridad Securízame, es que los restaurantes no han sido hackeados: “No podemos hablar de hackeo porque no se ha vulnerado ningún sistema. Lo que hace el ciberdelincuente es tan simple como crear una página con un nombre de dominio muy parecido al original y pagar campañas en Google para que aparezca incluso antes que la web auténtica.
Los restaurantes no han hecho nada mal ni tienen un problema de seguridad: simplemente están siendo víctimas de una suplantación”. El experto señala que este tipo de ataques resulta especialmente eficaz porque juega con la urgencia del consumidor.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



