
Boadilla quiere cerrar la penúltima herida de la Gürtel 20 años después: construirá una piscina olímpica en el esqueleto fantasma por el que el exalcalde se llevó 510.000 euros
La corrupción política que lanza sus tentáculos al urbanismo y las obras públicas deja heridas en las ciudades que tardan en cicatrizar. Los vecinos de la calle Menéndez Pidal de Boadilla del Monte (66.300 habitantes)...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La corrupción política que lanza sus tentáculos al urbanismo y las obras públicas deja heridas en las ciudades que tardan en cicatrizar. Los vecinos de la calle Menéndez Pidal de Boadilla del Monte (66. 300 habitantes) lo saben bien.
Han convivido durante muchos años con unos armazones huecos sin terminar, obras abandonadas de lo que en su día pretendió ser un proyecto deportivo que comenzó en 2007 y tuvo que ser abandonado en 2009 cuando se produjeron las primeras detenciones del caso Gürtel. Allí, la trama liderada por Paco Correa amañó la que entonces fue la licitación más cara del municipio, la Ciudad del Deporte y la Salud, que iba a costar 30 millones de euros. El proyecto fue adjudicado el 11 de mayo de 2007 cuando el municipio lo dirigía Arturo González Panero, alias ‘el albondiguilla’, uno de los regidores madrileños controlados por Correa.
Los detalles
La Constructora Hispánica se llevó este contrato. El proyecto iba a ser la envidia del oeste de la Comunidad de Madrid: cuatro pistas de pádel, tres de tenis, una pista de voley playa, otra polideportiva, un spa, una pista de atletismo, una piscina enorme y un rocódromo. La obra fue adjudicada, por vía de urgencia, por 29,6 millones de euros.
El dueño de Hispánica, Alfonso García Pozuelo, aparecía en los ‘papeles de Bárcenas’ como donante al PP. A cambio, Correa, su segundo Pablo Crespo y tres altos cargos de Boadilla se repartieron 1. 000 euros en comisiones.
La mayor tajada, 510. 000 euros, se la llevó el exalcalde Panero. La obra se iba a finalizar en dos años, pero en diciembre de 2009, cuando el caso ya había estallado en febrero de ese año y los escándalos de la Gürtel copaban la actualidad mediática y carcomían la credibilidad del PP de Mariano Rajoy, el Ayuntamiento de Boadilla decidió prorrogar los trabajos de la Ciudad del Deporte cuando ya todos sabían que la obra nunca se podría acabar.
Qué dicen los expertos
De hecho, Boadilla llegó a perdonar a la Constructora Hispánica una multa de 2,2 millones de euros por retrasarse en los trabajos. Los vecinos de esta zona del municipio, el Sector B, tuvieron que convivir durante muchos años con un esqueleto sin terminar en una de las entradas a la localidad. De los 29,6 millones de euros que costaba el proyecto, el Ayuntamiento llegó a desembolsar 11,6 millones.
Un vecino de la calle Menendez Pidal, donde hay varios bloques residenciales de pisos en altura y chalés adosados, señala a Infobae que durante años “la visión de unas obras inacabadas delante de nuestras casas ha supuesto un problema. Cuando no había un proyecto claro de futuro que sustituyera al fantasma de la Ciudad del Deporte pensábamos que nuestros viviendas nunca se podrían revalorizar. Fíjate un armatoste de obras inacabas ahí fijo, repercute en los precios de los inmuebles”.
El Ayuntamiento, que siempre ha estado gobernado por el PP, también sabía que tenía ahí una herida difícil de cerrar. Tras la marcha de Panero han pasado otros cuatro alcaldes, los dos últimos Antonio González Terol y Javier Úbeda. Por eso con el paso del tiempo estos dos últimos regidores no han tenido más remedio que relanzar el proyecto para intentar que los vecinos no se viesen perjudicados.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





