
“Broadway es más que una calle, es una idea y está en peligro”, afirmó Andrew Lloyd Webber tras el anuncio del cierre anticipado de Cats
Andrew Lloyd Webber advirtió el martes que Broadway está en “grave peligro” tras el anuncio del cierre anticipado de Cats: The Jellicle Ball, su reposición del clásico musical que, pese a ganar tres premios Tony este...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Andrew Lloyd Webber advirtió el martes que Broadway está en “grave peligro” tras el anuncio del cierre anticipado de Cats: The Jellicle Ball, su reposición del clásico musical que, pese a ganar tres premios Tony este año, bajará el telón el 8 de agosto después de solo cinco meses en escena. “Broadway es más que una calle o un conjunto de edificios. Es una idea, y una de las más grandes ideas culturales que América nos ha dado.
Esa idea está ahora en grave peligro. Les ruego a todos los que tienen el poder de protegerla que se unan antes de que sea demasiado tarde”, escribió Andrew Lloyd Webber en un extenso hilo publicado en X el martes 14 de julio de 2026. El montaje, que costó 18 millones de dólares, no logró recuperar la inversión pese a una recaudación de alrededor de un millón de dólares semanales, una cifra que resulta insuficiente frente a los altos costos de operar un musical en el distrito teatral de Nueva York.
Los detalles
The Guardian, que otorgó al espectáculo cuatro estrellas y elogió su “impulso revolucionario”, informó que el cierre fue anunciado el lunes. Una reinvención radical del clásico de 1982Cats: The Jellicle Ball no es una reposición convencional. Los directores Zhailon Levingston y Bill Rauch —ganadores del premio Obie— tomaron el musical original de Lloyd Webber, basado en los poemas de T.
Eliot reunidos en Old Possum’s Book of Practical Cats, y trasladaron su universo felino a la escena del ballroom underground de Nueva York, la subcultura predominantemente negra y latina LGBTQ+ que floreció en los años ochenta en plena epidemia de sida. Los personajes dejaron de ser gatos para convertirse en competidores de un torneo de ballroom, con coreografías a cargo de Omari Wiles (House of Ricci) y Arturo Lyons (House of Miyake-Mugler), también ganadores del Obie. La producción tuvo su estreno en 2024 en el Perelman Performing Arts Center de Nueva York, en formato off-Broadway, antes de su salto al Broadhurst Theatre de Broadway, donde inició funciones de preventa el 18 de marzo de 2026 y abrió oficialmente el 7 de abril.
El elenco, encabezado por el veterano André De Shields como Old Deuteronomy, incluyó a figuras de la escena ballroom junto a actores de teatro musical, y contó con la participación rotativa de figuras como Whoopi Goldberg, Lin-Manuel Miranda, Ayo Edebiri y Anna Wintour como jueces invitados. El reconocimiento de la industria fue inmediato. La producción acumuló tres premios Drama Desk, dos Outer Critics Circle y tres premios Obie, entre otros galardones.
Qué dicen los expertos
En los premios Tony 2026, obtuvo nueve nominaciones y se alzó con tres estatuillas: Mejor Dirección de un Musical, Mejor Coreografía y Mejor Diseño de Vestuario para Qween Jean, quien se convirtió así en la primera mujer trans abiertamente declarada en ganar el máximo reconocimiento de Broadway en una categoría competitiva, según informó People. Las finanzas que no acompañaron al aplausoA pesar de los elogios, las cifras semanales de taquilla —que oscilaron entre 900. 000 y un millón de dólares antes de los Tony— comenzaron a caer tras perder el premio a Mejor Reposición de un Musical frente a Ragtime, según Variety.
El tamaño del elenco y los costos de operación de un espectáculo de esa envergadura hicieron el resto. “La dolorosa verdad es que, con las cosas como están, llevar casi cualquier obra nueva a Broadway tiene poco sentido financiero. Los costos son inmensos.
Los creadores, guionistas y directores se ven obligados a aceptar regalías mínimas con tal de llevar su trabajo al escenario”, sostuvo el compositor en declaraciones recogidas por The Guardian y Variety. El diagnóstico de Lloyd Webber apunta a un modelo económico que ahoga a los nuevos musicales antes de que puedan afianzarse. Muchos profesionales, señaló, ya no participan de los beneficios del trabajo que ayudaron a crear y sobreviven con una tarifa semanal fija.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





