
Cómo ‘Invasión’, ‘Operación Masacre’ y ‘El Eternauta’ se entrecruzan en un episodio que marcó la historia argentina del siglo XX
No se trata de las Invasiones Inglesas del siglo XIX, ni del tema de Charly García en el que en su título - y letra- pedia que “no bombardeen Buenos Aires” a los británicos suponiendo que eso podía ocurrir porque ”.. no...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. No se trata de las Invasiones Inglesas del siglo XIX, ni del tema de Charly García en el que en su título - y letra- pedia que “no bombardeen Buenos Aires” a los británicos suponiendo que eso podía ocurrir porque ”.. no nos podemos defender”, en alusión a la Guerra de Malvinas. Hay hechos históricos que concluyen cuando terminan los disparos.
Hay otros que continúan viviendo durante décadas bajo formas inesperadas. Cambian los protagonistas, los lenguajes y los escenarios, pero la herida permanece abierta. En la Argentina contemporánea, pocos acontecimientos poseen esa capacidad de persistencia como el ciclo iniciado por el bombardeo de Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, continuado por el golpe militar de septiembre del mismo año y consolidado por la persecución y proscripción política que marcó buena parte de las décadas siguientes.
Los detalles
Aquel día de junio, aviones de la Armada y de la Fuerza Aérea bombardearon el centro político del país. No atacaban una posición militar extranjera ni una fuerza invasora. En su bautismo de fuego, las fuerzas al mando de los bombarderos North American AT-6 Texan, los Beechcraft AT11 o los hidroaviones Catalina y cazas Gloster Meteor, bombardearon a sus compatriotas civiles.
Las imágenes de lo más de 300 cuerpos mutilados sobre la Plaza de Mayo, de trolebuses destruidos, a fin de cuentas ciudadanos de a pie convertidos en blancos de guerra, inicio de la autoproclamada Revolución Libertadora, inauguraron una experiencia inédita para varias generaciones de argentinos: la sensación de que el enemigo podía encontrarse dentro de las propias fronteras. Esa ruptura no terminó con el cese del ataque. Continuó durante los meses siguientes mediante más persecuciones, encarcelamientos, fusilamientos y la exclusión política de millones de ciudadanos identificados principalmente con el peronismo.
El país ingresó entonces en una larga etapa de confrontación que atravesaría gobiernos civiles, dictaduras militares, crisis económicas y transformaciones culturales. Lo que hoy suele denominarse de manera simplificada “la grieta” posee allí una de sus raíces más profundas. Resulta llamativo observar que tres de las obras más influyentes de la cultura argentina de la segunda mitad del siglo XX eligieron precisamente entre 1956 y 1957, posteriores al golpe como escenario de sus relatos.
Qué dicen los expertos
No se trata de tres obras semejantes. Por lo contrario, pertenecen a géneros distintos, fueron concebidas por autores de trayectorias ideológicas muy diferentes y apelan a lenguajes completamente disímiles. Sin embargo, todas parecen girar alrededor de una misma perspectiva histórica.
En el año que comienza estos días se cumplen 70 años de aquellas verdades o fucciones. Se trata de Operación Masacre, de Rodolfo Walsh; El Eternauta, de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López; e Invasión, concebida por Jorge Luis Borges junto a Adolfo Bioy Casares con la participación clave del director Hugo Santiago. Literatura, historieta y cine Las tres obras en cuestión hablan, de una manera u otra, de una invasión.
Las tres tuvieron un correlato audiovisual importante que las hizo trascender más allá de la propia literatura (escrita o dibujada) que le dieron forma inicial y hablan de una resistencia, intentan responder quién ocupa legítimamente una ciudad, una comunidad o una nación y nacen bajo la sombra de aquel 1955. Cronológicamente, la primera en aparecer fue la opus de Walsh, que comenzó a reconstruir los hechos vinculados con los fusilamientos clandestinos en los basurales de José León Suárez ocurridos el 16 de junio de 1956 (hace 70 años), cuando un grupo de civiles fue detenido y ejecutado ilegalmente tras una sublevación militar encabezada por el general Juan José Valle contra la dictadura instaurada por la Revolución Libertadora. La investigación de Walsh constituyó un acontecimiento extraordinario en el periodismo argentino.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





