
Cómo proteger a perros y gatos del frío: cuidados clave para que no se enfermen en invierno
Las bajas temperaturas que afectan a buena parte de Argentina no solo obligan a las personas a modificar sus rutinas. Y cómo proteger a los perros y gatos del frío es una pregunta que se repite en cada invierno, cuando...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Las bajas temperaturas que afectan a buena parte de Argentina no solo obligan a las personas a modificar sus rutinas. Y cómo proteger a los perros y gatos del frío es una pregunta que se repite en cada invierno, cuando el descenso térmico se combina con viento, humedad, lluvia o heladas. Aunque muchas personas creen que el pelaje alcanza para protegerlos, los veterinarios advierten que esa idea no siempre es correcta.
La tolerancia al frío depende de la edad, el tamaño, la raza, el tipo de pelaje, el estado de salud, la condición corporal y el tiempo que cada animal permanece expuesto al ambiente. No existe un consenso científico que establezca una temperatura universal a partir de la cual todos los perros o gatos comiencen a sentir frío. La American Animal Hospital Association (AAHA) indicó que la respuesta varía ampliamente entre los animales y que el riesgo aumenta cuando las bajas temperaturas se combinan con viento, humedad o una exposición prolongada al aire libre, incluso aunque el termómetro no marque valores extremos.
Los detalles
Qué mascotas necesitan más cuidados durante el inviernoNo todos los perros ni todos los gatos toleran el invierno de la misma manera. Los cachorros, los animales de edad avanzada, las mascotas con enfermedades crónicas, los ejemplares de pelo corto y las razas pequeñas suelen perder calor corporal con mayor facilidad. La American Veterinary Medical Association (AVMA) advirtió que estos grupos requieren una atención especial durante los días más fríos, ya que son más vulnerables a sufrir hipotermia y otras complicaciones asociadas a las bajas temperaturas.
También recomendó limitar el tiempo que permanecen al aire libre cuando el frío es intenso. Además, se señaló que si el animal sufre de problemas osteoarticulares, su malestar puede verse acentuado por el frío. En ese escenario, la recomendación fue consultar con el veterinario de confianza para prevenirlo.
Señales de que un perro o un gato está pasando fríoLas mascotas suelen manifestar cambios de comportamiento antes de desarrollar un cuadro grave. Temblores, rigidez al caminar, postura encorvada, búsqueda constante de lugares cálidos, apatía o la tendencia a acurrucarse son algunas de las señales de alerta más habituales. En una nota previa de Infobae, el diplomado en medicina veterinaria, certificado en analgesia y anestesia Marcelo Zysman (MP 7483) explicó que existen señales “más allá de lo afectivo del humano de creer que como él tiene frío el animal también son manifestaciones objetivas”.
Qué dicen los expertos
En ese sentido, enumeró: “Temblores, que el animal tenga las orejas extremadamente frías o la nariz seca (no fría) pueden ser algunos signos de frío”. Si la temperatura corporal continúa descendiendo, pueden aparecer síntomas como debilidad, desorientación, respiración lenta, disminución del pulso o pérdida del estado de alerta. Ante cualquiera de estos signos, la recomendación es acudir de inmediato al veterinario.
Cuatro hábitos para proteger a perros y gatos del frío en casaMás allá de la temperatura que marque el termómetro, los veterinarios coincidieron en que algunos hábitos cotidianos pueden marcar una gran diferencia durante el invierno. La AVMA, la AAHA y la Humane World for Animals reunieron recomendaciones para reducir los riesgos asociados al frío y proteger tanto a perros como a gatos. 1- Elegir bien dónde dormirDurante las noches más frías, los especialistas aconsejaron que cachorros, animales geriátricos, mascotas enfermas y perros de pelo corto permanezcan dentro del hogar.
La Humane World for Animals recomendó que, si un perro permanece parte del tiempo en el exterior, disponga de un refugio elevado del suelo, protegido del viento y la lluvia, con una cama aislante que permanezca siempre seca, ya que la humedad acelera la pérdida de calor corporal. De ser posible, también se sugirió que duerman dentro del hogar en especial los animales más viejitos y los cachorros, ya que tienen mayor dificultad para regular su temperatura y su sistema inmune es más débil. Para los animales que deben dormir afuera, se recomendó brindar un lugar resguardado de corrientes de aire, bajo techo, o poner una casita donde puedan dormir.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




