
Como en la vida, a veces sufrir permite crecer: las lecciones que deja Cabo Verde
En los Mundiales hay que saber sufrir. Surfear la ola negativa puede convertirse en un valor. Una muestra de carácter, de fortaleza mental, mezclado con un guiño del destino. Esos atributos provocaron el delirio de la...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En los Mundiales hay que saber sufrir. Surfear la ola negativa puede convertirse en un valor. Una muestra de carácter, de fortaleza mental, mezclado con un guiño del destino.
Esos atributos provocaron el delirio de la gente en Miami, la terrible descarga emocional de todos en el final. Se veían hinchas con lágrimas en los ojos en el festejo de los goles. Más argentino que nunca, el Hard Rock se transformó mágicamente en cualquier estadio de los que explotan los fines de semana en el barrio.
Los detalles
Al fin de cuentas, la primera mirada en una Copa del Mundo es absolutamente resultadista. Por eso, antes del análisis riguroso, surge la vibración en el cuerpo. Allí es donde Messi emociona.
Es el líder futbolístico y espiritual. No es una persona normal el 10. No lo es cuando a los 39 años comanda al equipo durante 120 minutos asfixiantes por el calor, la humedad y la presión por ganar.
No lo es a partir de su vergüenza deportiva, su ambición competitiva, su compromiso para ordenar a todos sus compañeros cuando faltaban piernas y lucidez. La Selección supo jugar mal, como diría el Cholo Simeone para referirse a sufrir una baja de nivel pero salir adelante. Nunca se rindió, como también aplaudió Scaloni, el entrenador que en la pausa de hidratación pidió ese pase de Lisandro Martínez que lo empezó a ubicar como el mejor jugador del partido.
Qué dicen los expertos
De todos modos, cuando baja la espuma se descubre que Argentina padeció demasiado, agrandó la autoestima de un buen Cabo Verde. Fue un rasgo masoquista desconocido en este ciclo brillante. La fiesta la cuidó otra vez Emiliano Martínez, con una atajada del Pato Fillol en Argentina 78.
O del mismo Dibu en Qatar 2022. Seguro que el arquero argentino ardía por dentro porque le habían llegado pocas veces y le habían metido dos goles. En el Mundial pasado, después del debut fallido con Arabia Saudita, confesó que llamó a su terapeuta.
Esta vez logró fortalecer su mentalidad en medio del partido: voló, enorme, para bancar el 3-2 y llevarse una ovación top. Se hizo ídolo de grande y cada vez es más grande. Su primera explosión fue en la Copa América 2021, con el “mirá que te como, hermano” contra Colombia, frase icónica que se convirtió en publicidad.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





