
Crece el optimismo por el bono en dólares que se licita hoy, mientras el mercado opera ajeno al conflicto en Medio Oriente
El conflicto en Medio Oriente aumenta en intensidad, pero los mercados se están acostumbrando a operar bajo fuego. Si se miraran solo los indicadores de ayer, nadie se daría cuenta de que hay una guerra en el Golfo...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El conflicto en Medio Oriente aumenta en intensidad, pero los mercados se están acostumbrando a operar bajo fuego. Si se miraran solo los indicadores de ayer, nadie se daría cuenta de que hay una guerra en el Golfo Pérsico. Matías Togni analista de la consultora petrolera NextBarrel señaló que “la suba del petróleo esta explicada por las tensiones que recrudecieron en el estrecho de Ormuz, pero estos 10 dólares de suba en solo dos días obedece más a un short squeeze (suba repentina) o una recompra de posiciones vendidas que, previo a los nuevos ataques, estaba alcanzando máximos históricos".
“No obstante, -destacó- el principal problema que venimos arrastrando desde hace más de una semana es la situación de los combustibles, especialmente gasoil y gasolina ya que la capacidad global de refinación todavía está muy por debajo de los 84 millones de barriles diarios, debido a China y mayormente a los ataques en Rusia que forzaron a suspender las exportaciones de gasoil, esto pone en tensión todo el mercado de refinados”. Togni agregó que “los últimos ataques de Irán fueron más sanguíneos, especialmente el lunes donde atacaron uno de los petroleros que Emiratos Árabes estuvo usando para mover crudo a través del estrecho de manera sigilosa, aunque todo el mundo lo sabía, incluido Irán. Este cambio de actitud puso en pausa todo el tráfico hasta que hagan otra evaluación de riesgo.
Los detalles
Por ahora no se nota ansiedad porque los mayores importadores de petróleo de Asia ya están cubiertos hasta agosto, más allá de ese mes todo luce incierto”. Con este panorama, los datos de inflación de Estados Unidos trajeron calma porque en junio hubo una abrupta caída de los precios de los combustibles. El Índice de Precios al Consumidor estadounidense bajó 0,4% en el mes una caída superior al 0,1% estimado por los analistas.
De esta manera, la inflación anual se ubicó en 3,5% contra el 3,8% que se esperaba. La noticia generó alivio y provocó una caída del dólar frente a las principales monedas, ya que el indicador podría motivar a la Reserva Federal a posponer una nueva suba de tasas. La consultora F2 que dirige Andrés Reschini indicó que “el presidente de la Reserva Federal Kevin Warsh compareció por primera vez frente al Congreso en medio de los bombardeos a Irán que siguen impulsando las cotizaciones del crudo (WTI) a la zona de USD 80.
Pero la lectura de inflación estadounidense (CPI) de junio en -0,42% para el headline (inflación completa) contra el -0,19% que el mercado esperaba debido la caída en los precios de la energía, principalmente, enfriaron las expectativas de tasas y el dólar se debilitó a nivel global. A ello se le sumó una ronda de presentación de resultados trimestrales de bancos en Wall Street que superó las proyecciones y todo este combo favoreció a los activos de riesgo”. La Argentina vivió una situación similar: la inflación de junio fue de 1,9% y también estuvo por debajo de la estimada por los analistas.
Qué dicen los expertos
Federico Fillipini y Javier Casabal de Adcap Grupo Financiero indicaron que “el proceso de desinflación continúa encaminado”. “El dato se ubicó levemente por encima del 1,8% que descontaba el mercado, aunque su composición fue favorable: la inflación núcleo desaceleró hasta 1,6% mensual, mientras que el índice general estuvo impulsado por los precios estacionales y regulados. La inflación acumulada en el año alcanzó 16,8%, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%.
Esperamos que la inflación de julio vuelva a ubicarse en 1,9%”, sumaron. Los analistas destacaron que “el dato resultó moderadamente positivo para los bonos a tasa fija, principalmente porque la inflación núcleo sorprendió a la baja y confirmó que la tendencia de desinflación permanece intacta. Sin embargo, dado que el índice general estuvo muy cerca de lo que descontaba el mercado, también fue favorable para los bonos CER.
Mantenemos una visión positiva sobre la curva CER, donde las expectativas de inflación siguen luciendo comprimidas respecto de nuestro escenario base”. Desde Aldazabal & Cia apuntaron que “se trata de la tercera desaceleración mensual consecutiva, desde el pico de 3,4% registrado en marzo y la variación mensual más baja desde agosto. La consolidación del proceso de desinflación siguió liderada por el componente núcleo, que desaceleró a 1,6% desde 1,9% en mayo”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





