
Crítica de ‘La desconocida’: Un thriller ramplón, sin garra y lleno de situaciones inverosímiles en el que ni siquiera está bien Candela Peña
En España, Netflix hace varios tipos de películas (no muchos): las dirigidas a adolescentes basadas en ‘bestsellers’ de moda y los thrillers que repiten sin descanso los mismos patrones de siempre. En alguna extraña...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. En España, Netflix hace varios tipos de películas (no muchos): las dirigidas a adolescentes basadas en ‘bestsellers’ de moda y los thrillers que repiten sin descanso los mismos patrones de siempre. En alguna extraña ocasión, surge algún título que sorprende y se desmarca de la tónica habitual, pero resulta tan residual que, de inmediato, queda sepultado por el algoritmo. La desconocida es, en efecto, pertenece al segundo grupo, el de esos thrillers policiales hechos con escuadra y cartabón confeccionados para que ocupen un par de semanas el número uno de la plataforma y se olviden para siempre.
En esta ocasión, está basado en la novela de Rosa Montero y Olivier Truc que se publicó en 2023 y se convirtió en un éxito de ventas. Pero podría estar inspirado en cualquier otro libro, porque daría igual, el resultado no sería mejor. Un trío solo ante el peligroEn la película, una detective de los Mossos en horas bajas tras un trauma familiar, Anna Ripoll (Candela Peña) se embarcará en una investigación que tiene que ver con el hallazgo de un mujer desconocida (Ana Rujas) que ha sido encontrada en un contenedor del puerto de Barcelona después de haber sido torturada durante días.
Los detalles
La chica no recuerda quién es, pero los repetidos intentos por secuestrarla denotarán su importancia para una red criminal. A Ripoll la acompañará en el caso Quique Zárate (Pol López), que tiene sus propios problemas después de ser investigado por asuntos internos. En definitiva, los tres protagonistas iniciarán una huida, bastante chapucera, a través de la que se articulará una trama basada en los giros y el paulatino descubrimiento de los diferentes secretos (que tampoco son para tanto).
Falta de verosimilitud y pobreza narrativaEl director Gabe Ibáñez se esfuerza en la dirección a la hora de componer una intriga urbana y portuaria, aunque el tono de las actuaciones no siempre se encuentra a la altura de las circunstancias. En general, a excepción de Pol López, todas se encuentran lastradas por la falta de verosimilitud. Vaya, que no te crees en ningún momento nada de lo que está pasando.
Es algo que también procede de un guion realmente pobre, firmado por Lara Sendim (colaboradora habitual de Oriol Paulo), repleto de situaciones poco o nada creíbles, en las que la lógica del espectador se impone por encima de lo que está viendo: ¿por qué una testigo supuestamente importante solo está acompañada de dos agentes durante toda la película? La utilización de los flashbacks también resulta de lo más torpe y de un oportunismo ramplón: cuando viene bien, el personaje de Ana Rujas recuerda algo fundamental, qué casualidad. La desconocida es un thriller sin garra, al que se le ven las costuras en todo momento, un quiero y no puedo de manual concebido sin riesgo, sin ganas y en el que ni siquiera Candela Peña, en su papel de inspectora destruida, está bien, aunque duela decirlo, porque es una actriz con la suficiente personalidad como para estar por encima de todo.
En definitiva, otro producto más de la plataforma de usar y tirar para seguir ampliando un catálogo anodino repleto de encargos y en el que no hay un ápice de ambición artística.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





