
Cuáles son los sectores con más ventajas y riesgos tras el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur
Con la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-UE, las economías regionales acceden a nuevas oportunidades en un mercado que actualmente representa alrededor del 20% de sus exportaciones. Pero el impacto no es homogéneo y...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Con la entrada en vigor del acuerdo Mercosur-UE, las economías regionales acceden a nuevas oportunidades en un mercado que actualmente representa alrededor del 20% de sus exportaciones. Pero el impacto no es homogéneo y varía según los términos del acuerdo para cada sector y sus características particulares. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que algunas actividades podrían consolidarse como claras “ganadoras” del nuevo acuerdo, mientras que se identifican otras con mayores riesgos a afrontar.
Por caso, la pesca se vería especialmente beneficiada en aquellos productos en los que el sector ya cuenta con una fuerte presencia en el mercado europeo. En particular, el acuerdo favorecería a los langostinos congelados, el principal producto de exportación de la actividad, que hoy enfrentan un arancel de hasta el 18% para ingresar a la Unión Europea. Ese gravamen se reduciría de manera gradual hasta alcanzar el 0% en un plazo de cuatro años y sin cupos, lo que mejoraría la competitividad y los márgenes del sector.
Los detalles
En la misma línea, el complejo manisero aparece como uno de los casos más representativos de un sector que ya cuenta con una inserción consolidada en el bloque y que podría profundizarla, ya que Argentina es el origen de buena parte del maní que consume Europa. “Si bien el maní en grano ya ingresaba en condiciones relativamente favorables, el verdadero margen de mejora se concentra en los productos industrializados, como el aceite de maní, el maní tostado y la manteca de maní, donde la desgravación arancelaria progresiva abre la puerta a escalar en valor agregado”, precisó la BCR. En cuanto a la miel, se trata de un producto que viene mostrando un fuerte dinamismo exportador y cuyas ventas externas se concentran casi exclusivamente en la miel natural, que representa cerca del 98% de las exportaciones del sector.
Dado que la Unión Europea absorbe el 28% de los envíos argentinos, el acuerdo introduce una mejora arancelaria significativa: la miel natural dejaría de tributar el arancel base de 17,3% y podría ingresar con arancel cero dentro de un cupo de 45. 000 toneladas para el Mercosur. En mayo, el sector ya completó el cupo vigente.
Sin embargo, mientras el Mercosur continúe negociando la distribución de esa cuota entre los países miembros, el acceso seguirá administrándose bajo el criterio FIFO (“primero en entrar, primero en salir”). En este contexto, considerando que Argentina exportó unas 90. 000 toneladas de miel en 2025, la obtención de una participación relevante dentro del cupo podría traducirse en una oportunidad concreta.
Qué dicen los expertos
Un caso diferente es el del complejo foresto-industrial. En la actualidad, el sector tiene una participación limitada en el mercado europeo, aunque con un importante potencial de crecimiento. Si bien sus principales productos de exportación, como la pasta química de madera y la madera aserrada de pino, ya ingresaban libres de arancel, el acuerdo amplía los beneficios para otros bienes, entre ellos la madera contrachapada, los tableros de fibra, el papel y el cartón, que actualmente enfrentan aranceles y pasarán a beneficiarse de un esquema de desgravación gradual.
“El desafío no parece limitarse a la reducción arancelaria, sino a la capacidad del sector para diversificar su oferta exportable y consolidar presencia efectiva en el mercado europeo”, remarcó la BCR. El complejo vitivinícola, por su parte, combina ventajas con desafíos competitivos. Entre los aspectos favorables, el acuerdo mejora las condiciones de acceso de los vinos argentinos a la UE mediante la reducción y eliminación gradual de aranceles, facilita el reconocimiento de prácticas enológicas y normas de etiquetado, y fortalece la protección de las indicaciones geográficas argentinas, un activo clave para las regiones productoras.
Sin embargo, ”el acuerdo también habilita el ingreso gradual de vinos europeos al mercado del Mercosur lo que podría presionar los márgenes de la industria local justamente en su mercado de exportación más relevante. Esto, teniendo en cuenta que los vinos europeos ya vienen creciendo en términos de presencia comercial en el Mercosur”, destacó la BCR. El sector lácteo, en tanto, representa un caso de apertura más bien defensiva, donde las oportunidades son más acotadas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





