
Vecinos de Piura exigen reparar obra de S/7 millones colapsada desde 2023 y advierten riesgo ante el Niño Costero
Comerciantes, padres de familia, docentes y estudiantes protestaron este lunes en los exteriores del Complejo de Mercados de Piura para exigir la reparación de un drenaje pluvial que, según denuncian, pone en riesgo a...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Comerciantes, padres de familia, docentes y estudiantes protestaron este lunes en los exteriores del Complejo de Mercados de Piura para exigir la reparación de un drenaje pluvial que, según denuncian, pone en riesgo a quienes transitan por la zona. La movilización se realizó luego de que una motociclista cayera a un buzón de desagüe cubierto por aguas estancadas, un accidente que volvió a evidenciar las fallas de una obra ejecutada en 2023. El problema se concentra en la intersección de las avenidas Sullana y Blas de Atienza, junto al colegio Víctor Rosales, donde comerciantes aseguran que el agua permanece empozada durante todo el año por deficiencias en el sistema de drenaje.
Mientras estudiantes y docentes denuncian que deben soportar malos olores durante la jornada escolar, vecinos advierten que la situación podría agravarse con la llegada de las lluvias, en un contexto en el que el Cenepred ha identificado a Piura como la región con mayor riesgo frente al próximo Niño Costero. Accidente reaviva reclamos por obra de drenaje que permanece con aguas estancadasLa protesta reunió a comerciantes del Complejo de Mercados, representantes del colegio Víctor Rosales, padres de familia y vecinos del sector, quienes denunciaron que la infraestructura ejecutada durante una gestión municipal anterior presenta fallas desde su inauguración en 2023. El detonante de la movilización fue un video difundido en redes sociales donde se observa a dos mujeres que viajaban en una motocicleta caer dentro del drenaje inundado.
Los detalles
Según los dirigentes, este tipo de accidentes no es aislado y ocurre debido a la falta de señalización, la presencia permanente de agua y problemas en el diseño de la obra. David Córdova, dirigente de Plaza del Mar, calificó la infraestructura como una "trampa mortal" para peatones, estudiantes y conductores de vehículos menores. Durante la protesta, los manifestantes explicaron que las aguas que llegan al canal provienen de distintos puntos de la ciudad, incluyendo desbordes del sistema de alcantarillado y residuos generados por la actividad comercial cercana.
Sin embargo, denuncian que el drenaje no cuenta con una salida eficiente, por lo que el agua permanece estancada durante todo el año. Uno de los representantes de los comerciantes sostuvo que el proyecto, valorizado en más de S/7 millones, debía mejorar la transitabilidad y reducir las inundaciones, pero terminó creando una gran poza donde se acumulan aguas contaminadas. “Estas aguas pestilentes terminan aquí los 365 días del año.
Es un problema que fue creado por una obra mal diseñada y hoy afecta a toda la población”, señaló durante la manifestación. Los dirigentes también cuestionaron el funcionamiento de la denominada bomba tormenta, instalada como parte del proyecto. Según indicaron, el sistema solo entra en operación cuando el agua alcanza aproximadamente un metro de altura, por lo que resulta insuficiente para evitar el estancamiento cotidiano o impedir la formación de criaderos de zancudos.
Qué dicen los expertos
A esta situación se suma una controversia sobre quién debe intervenir. De acuerdo con José Aguirre Lazo, tanto la municipalidad como el Gobierno Regional de Piura han señalado limitaciones para ejecutar trabajos en la infraestructura. Según explicó, la comuna sostiene que la obra aún mantiene vigente un período de garantía de cinco años, mientras que el gobierno regional argumenta que no puede asumir acciones porque el proyecto corresponde a una gestión municipal anterior y todavía no ha sido recepcionado formalmente.
Escolares estudian entre malos olores mientras crece preocupación por las lluvias del Niño CosteroLa problemática también afecta directamente a la comunidad educativa del colegio Víctor Rosales, ubicado frente al drenaje. Durante la protesta, docentes manifestaron que el intenso olor proveniente de las aguas servidas obliga a muchos profesores y estudiantes a utilizar mascarillas para soportar la jornada escolar, especialmente durante las horas de mayor temperatura. Según explicaron, cuando aumenta el calor los olores se intensifican y generan molestias constantes entre los alumnos.
Los docentes señalaron que varios estudiantes presentan dificultades para concentrarse durante las clases debido al ambiente que se registra alrededor del plantel, además de constantes quejas por los olores nauseabundos provenientes del canal. Mientras tanto, padres de familia expresaron su preocupación por las condiciones sanitarias en las que permanecen cientos de escolares que diariamente ingresan y salen del colegio atravesando una zona donde también circulan comerciantes, compradores y motociclistas. El temor aumenta por la proximidad de la temporada de lluvias.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





