
De estar en la sombra a tomar las redes: la comunidad LGBTIQ+ recupera la pichanga y la convierte en un lugar seguro
Es la noche de un sábado y van llegando de a pocos. Uno entra a la cancha con chimpunes en mano. Otro acomoda una mochila junto al arco. Las camisetas de colores con el logo de la ‘PolarPichanga’, uno de los grupos de...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Es la noche de un sábado y van llegando de a pocos. Uno entra a la cancha con chimpunes en mano. Otro acomoda una mochila junto al arco.
Las camisetas de colores con el logo de la ‘PolarPichanga’, uno de los grupos de fútbol LGBTIQ+ del país, empiezan a repartirse sobre el césped sintético de esta losa deportiva en el distrito de Surquillo. Todavía falta para que empiece el partido. Frente a un celular colocado en un trípode, un grupo ensaya una coreografía para TikTok, la plataforma donde han encontrado nuevas formas de visibilidad.
Los detalles
Dos asistentes más se capturan en un selfi, entre risas, mientras esperan a los demás. Más allá, en otras canchas, los partidos avanzan bajo otras reglas que empujaron a muchos a marcharse, a volverse expertos en la omisión. El economista y creador de contenido Marco Silupú —fundador de este colectivo— es uno de los que se graba frente a su móvil.
Es bisexual y durante años la inseguridad le impidió mostrarse. Lo llaman ‘Polarcito’ en redes sociales, un nombre inspirado en un oso polar de una serie pero sobre todo una herramienta que le permitió salir de donde no se animaba. Ahora lo acompañan sus hermanas.
“Yo estoy entre las dos generaciones: la que todavía creció escondiéndose un poco y la que ahora ya se muestra”, dice. El deporte más popular del planeta también ha sido un espacio hostil para la diversidad. Salir del clóset y encontrar un equipoMarco reconoció su orientación sexual después de los 20.
Qué dicen los expertos
Creció escondiéndolo durante su adolescencia, hasta que eligió sentarse frente a sus padres y hablarlo. Ellos lo escucharon y lo abrazaron, en un gesto que no es habitual en todas las casas. En agosto de 2024, participó como invitado en una pichanga organizada por un amigo.
“Y encontré algo inesperado. Personas diversas jugando fútbol sin preocuparse por ocultarse”, dice. Así nació la ‘PolarPichanga’.
“Fue una experiencia que permaneció durante semanas. Y quise formar un espacio similar para darle un enfoque propio: crear un ambiente de confianza, libre expresión, diversión y aprendizaje. Los que somos, somos parte de la comunidad o aliados, pues pueden participar personas heterosexuales que apoyan nuestros derechos y se sienten cómodas”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





