
Dejó su equipaje, salió corriendo del aeropuerto y se esfumó: la desaparición de un joven turista alemán que nadie pudo resolver
Trece años después de la desaparición del alemán Lars Mittank, su paradero sigue siendo un misterio. Desde entonces no pudo ser localizado ni dio señales de vida, tampoco se ha encontrado su cuerpo para tener la certeza...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Trece años después de la desaparición del alemán Lars Mittank, su paradero sigue siendo un misterio. Desde entonces no pudo ser localizado ni dio señales de vida, tampoco se ha encontrado su cuerpo para tener la certeza de que está muerto. En las últimas imágenes que se tienen de él, tomadas por cámaras de seguridad, se lo ve salir corriendo del Aeropuerto de Varna, Bulgaria, la mañana del 8 de julio de 2014 y, una vez afuera, alejarse por el área de estacionamiento hasta salir de foco.
Vestía una remera amarilla y un pantalón corto color café. En el hall de la estación aérea quedaron su mochila y su equipaje de mano, donde guardaba su billetera, el teléfono móvil y el pasaporte. Esos fueron los últimos rastros.
Los detalles
A partir de allí, nada. Lars Mittank tenía 28 años cuando desapareció. Nacido el 6 de febrero de 1986 en Berlín, creció y vivió en Itzehoe, en estado federal de Schleswig-Holstein.
Quienes lo conocían lo describieron como un chico normal, muy apegado a su madre, Sandra, a quien ayudaba en el cuidado de su padre, que había sufrido un derrame cerebral dos años antes. Trabajaba en una central eléctrica, tenía novia y amigos, no consumía drogas, le gustaba el fútbol, era hogareño y no tenía antecedentes de enfermedad mental. Un pibe como cualquier otro.
El verano de 2014, Lars y sus amigos Paul Rohmann y Tim Schuldt planearon un viaje a la costa del Mar Negro en la Riviera Búlgara, donde contrataron alojamiento en el complejo turístico Golden Sands, en Varna. Era la primera vez que Lars salía de Alemania. Llegaron el 30 de junio y debían irse el 7 de julio.
Qué dicen los expertos
Era un típico viaje de vacaciones: pasaban el día en la playa y por la noche salían a recorrer los boliches de la zona. “Nos divertíamos mucho y la semana se nos iba pasando muy rápido”, contó después al amigo Paul. Lars no mostraba ningún comportamiento extraño, salvo que, al contrario que sus amigos, comía muy poco.
“Pedía un plato de sopa o una ensalada pequeña y eso era todo”, detalló más tarde el amigo Tim. Un extraño incidenteTodo iba muy bien hasta la noche del sábado 5 de julio, cuando los tres jóvenes fueron al parador de playa Rock Bar para ver el partido de fútbol de cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol de 2014 entre Países Bajos y Costa Rica. Allí, en determinado momento Lars, que era hincha del Werder Bremen discutió fuerte con otros alemanes, hinchas del Bayern Múnich.
Parecía que se iban a enzarzar en una pelea con Tim y Paul dispuestos a defender a su amigo, cuando Lars mismo puso paños fríos a la cosa y el altercado no pasó a mayores. Terminado el partido, cuando caminaban hacia el hotel, Tim y Paul quisieron parar en un McDonalds para comer una hamburguesa. Lars les dijo que no tenía hambre ni ganas de entrar y que los esperaría afuera.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





