
Dejar la lactosa sin motivo médico puede favorecer una intolerancia, según una experta
Las tendencias en nutrición suelen extenderse rápidamente, llevando a muchas personas a tomar decisiones alimentarias sin conocer a fondo sus verdaderos efectos. Según la nutricionista Aurora Casanova en Sportlife,...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Las tendencias en nutrición suelen extenderse rápidamente, llevando a muchas personas a tomar decisiones alimentarias sin conocer a fondo sus verdaderos efectos. Según la nutricionista Aurora Casanova en Sportlife, dejar de consumir lactosa por moda, una conducta que se ha popularizado sin una razón médica concreta, puede resultar perjudicial, sobre todo en el caso de los menores, y contrariar los objetivos de quienes buscan una alimentación saludable. Renunciar a la lactosa sin justificación médica no solo carece de beneficios para quienes no son intolerantes, sino que podría provocar el efecto contrario al deseado: inducir la intolerancia que antes no existía.
La moda de eliminar este componente de la dieta ha llevado a que muchas personas prescindan de un nutriente propio de la leche, que además aporta proteínas de alto valor biológico, sin obtener ninguna ganancia real en términos de salud. Diferencias entre intolerancia y alergiaLa confusión entre intolerancia y alergia es frecuente cuando se habla de lactosa. Mientras esta última implica una reacción del sistema inmunitario, la otra refleja una incapacidad del organismo para digerir correctamente este azúcar.
Los detalles
Los efectos que suelen experimentar algunas personas —hinchazón, gases, diarrea— no se deben a una reacción alérgica, sino a la respuesta de los microorganismos presentes en el intestino frente a la lactosa no digerida. La intolerancia se produce cuando el cuerpo no puede descomponer la lactosa, pero esto no implica ningún riesgo inmunológico grave ni reacciones inmediatas como ocurre en las alergias alimentarias. La distinción es clave para comprender que los síntomas y la gravedad de ambas condiciones son diferentes y requieren abordajes distintos.
Cómo se produce la intolerancia a la lactosaEl mecanismo fisiológico que explica la intolerancia a la lactosa está relacionado con la producción de lactasa, la enzima encargada de descomponer ese azúcar principal de la leche. En la infancia, los niveles de lactasa suelen ser altos, pero a medida que se avanza en la edad adulta, muchas personas pierden parte de esta capacidad. Cuando la lactosa no se digiere en el intestino delgado por falta de lactasa, pasa al colon, donde la microbiota intestinal la fermenta.
Este proceso produce gases y otras sustancias que son responsables de los síntomas típicos de la intolerancia, como hinchazón y malestar digestivo. En personas con deficiencia significativa de lactasa, la ingestión de productos lácteos puede generar molestias. No obstante, la mayoría de la población mantiene suficiente actividad de esta enzima como para no experimentar síntomas, salvo que se prive de lactosa de manera prolongada y sin motivo clínico.
Qué dicen los expertos
Los riesgos de eliminar la lactosa sin indicación médicaEste fenómeno es especialmente relevante en menores, ya que la privación innecesaria de lactosa durante etapas de crecimiento puede afectar tanto la tolerancia futura como la obtención de nutrientes esenciales presentes en los lácteos. Por tanto, optar por productos sin lactosa sin una indicación médica concreta puede ser contraproducente y generar el problema que se pretendía evitar. Eliminar la lactosa de la dieta sin una intolerancia diagnosticada puede llevar a descartar alimentos de gran valor nutricional sin obtener beneficios para la salud.
Este azúcar natural de la leche aporta energía y se encuentra en productos que también ofrecen proteínas de alto valor biológico, fundamentales para una alimentación equilibrada, sobre todo durante el crecimiento. No se ha demostrado beneficio alguno al suprimir la lactosa en personas sanas. Prescindir de este componente puede implicar perder los aportes nutricionales asociados al consumo de lácteos, como proteínas y otros micronutrientes fundamentales para el organismo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





