
Del campo argentino a la mesa española: el viaje de 10.000 kilómetros de un chuletón de carne argentina tras el acuerdo UE-Mercosur
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur abre las puertas a una mayor cantidad de productos americanos en los mercados europeos. Uno de ellos, la carne vacuna, está presente en la gastronomía de todos los...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur abre las puertas a una mayor cantidad de productos americanos en los mercados europeos. Uno de ellos, la carne vacuna, está presente en la gastronomía de todos los Estados del bloque. Pero desde el campo a la mesa, es un proceso largo y complejo, en el que intervienen una gran cantidad de actores comerciales para conseguir que la carne sea de la mejor calidad posible.
Y es que pasan años desde que nace un ternero en algún lugar de Sudamérica hasta que llega en barco o avión a España. Esta es la historia de ese viaje. La cadena comienza en el campo argentino con el nacimiento de los terneros.
Los detalles
“Pare la vaca y el ternero está al pie de la madre cuatro meses mamando, y cuando tiene más de 140 kilos se hace el destete. Se deja que la madre empiece a descansar, porque esa vaca ya está nuevamente preñada. Se preña a los 60 días de haber parido”, explica Miguel Schiariti, productor ganadero propietario de un campo de casi 800 hectáreas, ubicado en General Alvear, a 250 kilómetros de la capital de Argentina y en el que trabaja con 780 cabezas de ganado de distintas edades.
Después de esos cuatro meses, los animales pasan al proceso de recría, en el que se dejan sueltos en potreros de hasta 20 hectáreas para que coman pasto y empiecen a desarrollarse. Una vez alcanzan los 180 o 200 kilos, se meten en un corral donde se les da alimento balanceado, maíz con algunos aditivos proteicos y vitamínicos. “Ahí permanecen unos 150 días más, dependiendo del peso con el que los quieras sacar.
En el corral empiezan ganando 600 gramos por día y, si los llevas hasta los 400 kilos, terminan engordando 1,5 kilogramos por día. Este es el momento en el que los vendemos”, añade Schiariti. Este proceso, desde que nace hasta que se vende el animal, dura como mínimo 15 meses, según el ganadero, pero puede llegar hasta los 24, ya que “depende del clima durante ese periodo, si llovió lo suficiente y si hizo mucho frío o calor”.
Qué dicen los expertos
Además, Schiariti hace una diferencia entre los animales que cría para la venta en el comercio argentino y los de exportación: en Argentina se consume el “novillo liviano”, mientras que a España llega uno más pesado, que supera los 550 kilos, por lo que su crianza dura más tiempo. Sobre el acuerdo comercial entre ambos bloques, el ganadero considera que los argentinos están “satisfechos”, “a pesar de que los europeos tardaron más de 20 años en convencerse de que no tenían más alternativa si querían seguir creciendo”. Schiariti añade que, a su parecer, los más reticentes han sido los franceses, ya que “son productores muy malos porque producen un producto muy caro, por la estructura de negocio que tienen montada, que hace que produzcan novillos de buena calidad, de origen inglés, pero con altos costes”.
Como principal diferencia, el ganadero destaca que en muchas zonas de Europa el animal está en el establo la mayoría del año y hay que llevarle la comida a la boca, mientras que en Argentina los animales están sueltos. Los frigoríficos deciden qué animales se exportanUna vez los novillos alcanzan el peso adecuado para ser exportados al mercado español, estos deben pasar del campo a los frigoríficos, que son quienes se encargan de continuar con la cadena. Según Schiariti, que también es propietario de un frigorífico, este traspaso se puede dar de varias formas: “Una es la venta directa.
Tienes dos o tres frigoríficos y les dices: ‘Tengo tantos novillos, te mando un vídeo de cómo son y me dices cuánto me pagas’. Después decides a quién se los das”. La otra forma es la de los mercados concentradores.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




