
Doce o catorce pagas: qué opción te ayuda más a ahorrar o invertir tu dinero
Julio comienza con una de las fechas marcadas en rojo para millones de trabajadores en España: el cobro de la paga extra de verano. Como ocurre cada año, este ingreso reabre una duda habitual entre empleados: si es...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Julio comienza con una de las fechas marcadas en rojo para millones de trabajadores en España: el cobro de la paga extra de verano. Como ocurre cada año, este ingreso reabre una duda habitual entre empleados: si es mejor cobrar el salario en 14 pagas o tener las extras prorrateadas en las 12 nóminas mensuales. Aunque recibir una paga adicional puede dar la sensación de ingresar más dinero, el salario anual no cambia.
La diferencia está en cuándo se percibe y en el uso que cada trabajador haga de ese importe, un factor que puede influir tanto en el ahorro como en la planificación financiera personal. Así lo explica José Plaza, Product Compliance en PayFit, empresa especializada en gestión de nóminas. “El salario anual se divide en tantas pagas como regule el convenio colectivo.
Los detalles
Como mínimo van a ser 14, aunque hay convenios que establecen 15 o 16”, señala Plaza en declaraciones a Infobae. Cuando las pagas extras se prorratean, su importe se distribuye entre los doce meses del año, lo que eleva la cantidad mensual percibida. Cuando no se prorratean, el trabajador recibe ese dinero extra concentrado en dos momentos: verano y Navidad.
Qué te conviene según tu perfil financieroAunque el importe sea el mismo, la elección entre una modalidad y otra puede tener implicaciones importantes en la planificación financiera personal. Quien cobra las extras de forma prorrateada dispone antes de ese dinero y puede destinarlo al ahorro o la inversión sin esperar a junio o diciembre. “Pueden sacar una rentabilidad antes de que llegue el verano o las fiestas de fin de año”, apunta Plaza.
La opción contraria, recibir las pagas extras en las fechas tradicionales, funciona para muchos trabajadores como un mecanismo de ahorro involuntario. Al no tener ese dinero disponible mes a mes, es más difícil gastarlo de forma dispersa. Plaza lo resume así: “Hay personas que prefieren percibirlas cuando tocan porque así les ayuda a ahorrar”.
Qué dicen los expertos
Desde PayFit, Plaza identifica dos perfiles claramente diferenciados. Los trabajadores con dificultades para ahorrar se benefician más de cobrar las extras sin prorratear, ya que reciben un importe mayor en momentos concretos del año. En cambio, quienes tienen hábitos de inversión o mayor disciplina financiera sacan más partido al prorrateo, al poder realizar aportaciones periódicas desde el primer mes.
Quién decide cuándo y cuánto cobrasA nivel normativo, son los convenios colectivos los que fijan las reglas del juego: determinan el número de pagas extras, su importe y si pueden o no prorratearse. La mayoría de los convenios permiten que empresa y trabajador pacten el prorrateo de mutuo acuerdo. Algunos, como el del sector de la construcción, lo prohíben de forma expresa.
La tendencia en las empresas apunta hacia el prorrateo. Según Plaza, dos razones explican este desplazamiento: la reducción de la carga administrativa en los departamentos de recursos humanos, que evitan así el cálculo y pago de nóminas extraordinarias en junio y diciembre, y la estabilidad en la tesorería, ya que el coste mensual en personal se mantiene constante a lo largo del año. Plaza también advierte sobre las dudas más frecuentes que genera la paga extra entre los trabajadores y la posibilidad de que el importe percibido sea menor que el sueldo mensual.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




