
El alma es una araña, el león manda y quien acecha es un lobo: qué animales nos definen
¿Qué tiene que ver el alma con una araña? Lo pensó Heráclito seis siglos antes de Cristo, con una delicadeza que conmueve: "Así como la araña estando en el medio de su tela siente enseguida cuando una mosca rompe algún...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. ¿Qué tiene que ver el alma con una araña? Lo pensó Heráclito seis siglos antes de Cristo, con una delicadeza que conmueve: "Así como la araña estando en el medio de su tela siente enseguida cuando una mosca rompe algún hilo suyo, y por ende corre rápidamente allí, como si experimentara dolor por la ruptura del hilo, de la misma manera el alma del hombre, al ser ofendida alguna parte del cuerpo, allí se apresura a dirigirse... " El alma que te cura cuando el cuerpo sufre.
El alma, que ¿te sobrevive? Estas cosas piensa Ivana Costa -doctora en Filosofía- porque, en su libro Bestiario filosófico, -que acaba de publicar la editorial Mar Dulce- está pensanndo en el lugar de los animales en la filosofía y, en definitiva, en el modo en que nos pensamos estos seres tan difíciles de comprender que somos los humanos. Por qué nos agrupamos, por qué somos políticos, dónde encontramos la belleza, cómo sabemos qué es lo real, adónde nos lleva la indecisión, cómo somos cuando somos crueles.
Los detalles
Esas y otras muchas cuestiones de lo humano se grafican, se piensan, se entienden a partir de los animales. Costa, entonces, rastrea en los textos donde efectivamente los animales aparecieron como herramientas del pensamiento. Los pone en contexto y cuénta qué significaron.
—¿Los animales ayudaron a definir lo humano? ¿Lo siguen haciendo o ya estamos definidos? Ya en los proverbios –una sabiduría práctica antiquísima– actitudes típicamente humanas se ilustran con animales (“a otro perro con ese hueso”, “el pez por la boca muere”).
Las fábulas son otro ejemplo patente: la zorra, la hormiga, el león, la cigarra, todos son espejos de conductas humanas. Y la tradición filosófica no es la excepción. En los fragmentos más antiguos que conservamos de los pensadores griegos aparecen los animales para explicar diferentes aspectos del ser humano.
Qué dicen los expertos
No solamente ejemplificando conductas puntuales y típicas, como ocurre con los animales de las fábulas, sino para elucidar a través de ellos algo que se considera muy propio o exclusivo del ser humano, como el funcionamiento de la vida mental. O como la tendencia a vivir en comunidades regidas por leyes que buscan preservar la justicia y no sólo el poder del más fuerte. En casos como estos, la metáfora animal hace un aporte didáctico, porque vuelve muy próxima, muy accesible la explicación de cuestiones que son en realidad bastante complejas.
—Como la explicación sobre el alma... —Cuando Heráclito dice que el alma humana es como una araña sobre su tela está ilustrando con una imagen muy poderosa algo que no es tan sencillo de entender sobre la relación mente-cuerpo. Hoy también aparecen las representaciones zoológicas en la tarea inacabada de modelar al ser humano en un paisaje que se transforma históricamente y culturalmente.
En filosofía política hay algunos ejemplos divertidos, también en otras disciplinas. —Bueno, tenemos a la vista cantidad de identidades políticas forjadas con imágenes animales: león, tortuga, águila, gato, elefante. Pero fuera del recurso propagandístico, en pro o en contra, hay teóricos de la filosofía política que analizan la psicología moral del votante –es decir, el ser humano en una tarea crucial de la vida en las democracias contemporáneas como es la de decidir a quién confía las tareas de gobierno– con liebres, zorros y hurones.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





