
El bum turístico de la China milenaria que nunca existió: "Es como entrar en un decorado de Disney"
HistoriaEl bum turístico de la China milenaria que nunca existió: "Es como entrar en un decorado de Disney"Las ciudades antiguas de cartón piedra, construidas desde cero para que los occidentales las promocionen en...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: HistoriaEl bum turístico de la China milenaria que nunca existió: "Es como entrar en un decorado de Disney"Las ciudades antiguas de cartón piedra, construidas desde cero para que los occidentales las promocionen en redes sociales, representan la nueva herramienta del poder blando de Pekín Wangxian Valley, construido en una antigua mina de granito. JACLYNE ORTIZALAMY Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarLucas de la CalCorresponsal en Asia Wangxian ValleyCorresponsal en Asia Wangxian ValleySEGUIR AUTORActualizado Martes, 30 junio 2026 - 00:09'Influencers', la nueva arma de China para blanquear su imagen. "La decadencia de EEUU nos regala una gran oportunidad para que el mundo nos conozca" La Luna llena aparece suspendida en lo alto del valle iluminado como si acabara de emerger detrás de la espesura.
Redonda, inmensa, amarillenta, con sus cráteres perfectamente definidos. Los turistas se detienen y levantan el móvil. Todos buscan el mismo encuadre.
Los detalles
Sería una postal espectacular si no fuera por un detalle: la Luna no es real. Es una estructura artificial colocada estratégicamente sobre la ladera de Wangxian Valley, uno de los destinos turísticos de moda en China. Desde abajo parece un cuerpo celeste atrapado entre las montañas.
Desde cerca es una pieza más del decorado. Una gigantesca Luna de atrezo en una antigua mina de granito abandonada y reconvertida en un pueblo de fantasía. Quizá no exista mejor metáfora para entender la relación que mantiene hoy China con su pasado.
Cuando cae la noche, Wangxian Valley, enclavado entre las montañas de Jiangxi, una provincia interior del sureste chino situada entre Shanghái y Cantón, parece un lugar diseñado por un algoritmo capaz de combinar todos los elementos destinados a viralizarse en TikTok y en Instagram. Casas tradicionales suspendidas sobre acantilados. Pagodas escalonadas que ascienden por la montaña como una versión oriental de un belén barroco.
Qué dicen los expertos
Calles comerciales saturadas de puestos de comida picante, especialmente sopas de fideos de arroz. Jóvenes disfrazadas con túnicas de seda. Percusión ancestral amplificada por decenas de altavoces.
Y miles de visitantes con sus teléfonos en alto. La primera impresión es deslumbrante. La segunda resulta inquietante.
Porque Wangxian Valley no es una ciudad antigua restaurada. Ni siquiera es una localidad histórica adaptada al turismo. Es, en gran medida, un escenario levantado desde cero.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





