
El corrientazo en Colombia ya sube más que la inflación: esto reveló el Dane
Salir a almorzar ya no representa el mismo gasto de hace unos años para millones de colombianos. El incremento sostenido en los costos de los restaurantes ha terminado por reflejarse en el precio del tradicional...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Salir a almorzar ya no representa el mismo gasto de hace unos años para millones de colombianos. El incremento sostenido en los costos de los restaurantes ha terminado por reflejarse en el precio del tradicional corrientazo, una opción que históricamente se ha caracterizado por ofrecer un menú completo a bajo costo. Las cifras más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) muestran que el consumo de alimentos fuera del hogar continúa encareciéndose a un ritmo superior al de la inflación general.
Ese comportamiento ha llevado a que muchos establecimientos ajusten sus precios para hacer frente al aumento de los gastos de operación. El impacto se siente especialmente entre trabajadores, estudiantes y personas que recurren diariamente a este tipo de almuerzo. Aunque el corrientazo sigue siendo una de las alternativas más populares para comer fuera de casa, cada vez exige una mayor parte del presupuesto de quienes dependen de él.
Los detalles
De acuerdo con el Dane, la división de restaurantes y hoteles registró una variación anual de 9,59% con corte a junio de 2026, una cifra que supera la inflación nacional, ubicada en 6,14%. El comportamiento es aún más evidente en las comidas ofrecidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio, categoría donde se encuentran los almuerzos corrientes, cuyo incremento anual alcanzó el 9,75%. Detrás de este aumento aparecen varios factores que presionaron las finanzas de los negocios gastronómicos.
Uno de los más importantes es el encarecimiento de los alimentos utilizados para preparar los menús diarios, lo que redujo el margen que tienen los restaurantes para mantener sus precios sin afectar la rentabilidad. Entre los productos que más subieron durante el último año se encuentra la carne de res y sus derivados, con una variación de 14,27%. Las frutas frescas registraron un incremento aún mayor, al alcanzar el 23,27%, según los datos del Dane.
Estos alimentos hacen parte de la oferta habitual de un corrientazo, por lo que sus aumentos terminan impactando directamente el valor que pagan los consumidores. Sin embargo, los insumos no son el único desafío para los restaurantes. Los propietarios también deben asumir mayores costos por el arriendo de los locales, el pago de los servicios públicos, el transporte necesario para abastecerse de alimentos y los salarios del personal.
Qué dicen los expertos
La combinación de estos factores redujo los márgenes de ganancia y obligado a muchos negocios a trasladar parte de esos incrementos al precio final de los almuerzos. Algunos establecimientos optaron por absorber una parte de esos costos para conservar a sus clientes, conscientes de que el corrientazo sigue siendo un producto muy sensible al precio. Otros, en cambio, no tienen margen para evitar nuevos ajustes, especialmente en ciudades donde los gastos de operación continúan creciendo.
Las cifras también muestran que la tendencia no se limita al comportamiento anual. Entre enero y junio de 2026, la categoría de restaurantes y hoteles acumuló un incremento de 6,43%, lo que evidencia que las presiones sobre este sector se han mantenido durante todo el primer semestre del año. El informe del Dane permite entender que el aumento en el precio del corrientazo hace parte de un contexto más amplio de encarecimiento de varios componentes de la economía.
Solo en junio, la división de alimentos y bebidas no alcohólicas presentó una variación mensual de 0,67%, la más alta entre las doce categorías que conforman el Índice de Precios al Consumidor (IPC). A este comportamiento se sumó la categoría de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró un incremento mensual de 0,52%. Estos gastos representan una parte importante de la operación diaria de los restaurantes, desde el funcionamiento de las cocinas hasta la conservación de los alimentos.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





