
El enojo de Sofía la Reini Gonet con quienes se negaron a ayudar a un barrio necesitado: “Se la pasan dándole a todos los influencers”
Sofía Gonet, más conocida como la Reini, se sumó días atrás a la campaña de Techo y eligió Rafael Castillo, una localidad de La Matanza, como el lugar donde volcar su ayuda. Techos de lata, pisos de tierra y familias...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Sofía Gonet, más conocida como la Reini, se sumó días atrás a la campaña de Techo y eligió Rafael Castillo, una localidad de La Matanza, como el lugar donde volcar su ayuda. Techos de lata, pisos de tierra y familias sin abrigo en la semana más fría del año. Ante esa realidad, la influencer se mostró conmocionada e intentó sumar a las marcas que la siguen a la causa.
La respuesta fue un portazo. Y el descargo que siguió no tardó en circular en redes. Sentada en el piso de su casa, rodeada de valijas a medio armar, grabó el video la noche anterior a su segunda visita al barrio: “Hola, ¿cómo están?
Los detalles
Bueno, en este momento estoy tirada en el piso de casa armando un par de valijas porque mañana en la mañana nos vamos otra vez para Rafael Castillo, para el barrio que estuvimos visitando hace dos semanas junto a Techo”. No era la primera vez que pisaba el lugar. En la visita anterior, los voluntarios de Techo habían podido construirle una casa a una vecina llamada Pri.
Esa experiencia la dejó con ganas de volver. “Conocimos un par de familias más. Todas, obviamente, están en una situación de necesidad extrema.
No sé ni cómo explicarles, pero no tienen absolutamente nada”, relató. La urgencia del momento le dio el marco: “Estamos en la semana más fría del año, la situación es desgarradora y es superurgente”. Con esa premisa, la Reini se puso a contactar marcas.
Qué dicen los expertos
Buscaba lo básico contra el frío: estufas eléctricas, calefactores, abrigos, frazadas. Lo que encontró del otro lado la dejó sin palabras. “Me encontré con que todas las marcas, o sea, no solo no me dieron pelota, sino que me contestaron tipo: ‘No, pasa que los procesos son muy largos’”, contó.
El contraste que describió fue el que más golpeó: “Si yo les decía: ‘No, mirá, es para equipar mi casa’, me mandaban capaz diez cosas o más, o marcas que se la pasan dándole a todos los influencers para que se equipen todas sus mansiones en Nordelta. Ni una cosa me dieron”. Lo calificó sin rodeos: “Me resultó supershockeante cómo ninguna marca me quiso dar una mano”.
Sin respuesta del sector privado, la Reini resolvió el problema como pudo. “Tuve que comprar, que no me quejo porque puedo, pero pude comprar, nada, cuatro estufas eléctricas, mantas, pijamas, medias”, detalló. Y aclaró que eso no alcanza: “Obviamente, yo siento que no es suficiente con todo esto que estoy llevando mañana.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





