
El equipo de protección de Carlos III actúa in extremis ante lo que parecía una amenaza para la seguridad del rey en un evento deportivo en Escocia
Los escoltas del rey Carlos III han tenido que intervenir este jueves durante una visita oficial a Jedburgh, en Roxburghshire, después de que una veintena de jugadores se lanzara a pocos metros del monarca en un partido...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Los escoltas del rey Carlos III han tenido que intervenir este jueves durante una visita oficial a Jedburgh, en Roxburghshire, después de que una veintena de jugadores se lanzara a pocos metros del monarca en un partido tradicional de hand ba’, un episodio que ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad permanente que protege al soberano británico durante las 24 horas. Carlos III, de 77 años, ha dado el saque inicial de un encuentro cuya tradición se remonta a 1704, y acto seguido unos 20 jugadores se han abalanzado sobre la pelota hasta quedar a escasa distancia del rey, lo que ha llevado a su equipo a asustarse y formar un perímetro de protección y a desplazarle hacia atrás mientras el forcejeo continuaba en el suelo. El monarca, vestido con un traje gris, no ha mostrado inquietud.
Ha permanecido observando el juego, ha conversado con los participantes y ha seguido el desarrollo del espectáculo pese a la rápida reacción de sus agentes. Antes del inicio del partido, el rey ha bromeado al preguntar dónde estaban las medidas de “salud y seguridad”. Uno de los jugadores le ha respondido entre risas: “¡Aquí no existe eso de la salud y la seguridad!
Los detalles
Carlos III en EscociaLa escena se ha producido durante la visita del soberano al festival anual Jethart Callant, una de las celebraciones tradicionales conocidas como common ridings que se celebran cada año en la región de las Scottish Borders. La presencia del rey en Jedburgh forma parte de la Semana Real en Escocia, en la que la familia real mantiene varios compromisos oficiales al norte de la frontera inglesa. El presidente del Jethart Callants Club, Charlie Young, ha explicado que “el rey no paraba de reírse con lo que estaba viendo.
Le encantaba lo duro que era el juego”. También ha añadido que el monarca conocía ya este deporte y que le comentó que lo había jugado en Ashbourne, en Derbyshire, aunque Young ha precisado que desconoce cuándo ocurrió. Es por ello, que Carlos III no ha llegado a sentir miedo al ver a los jugadores frente a él porque se lo esperaba.
Young ha señalado además que se trata de un juego de contacto total y con muy pocas reglas, por lo que la acción “se animó un poco” delante del rey. Ese carácter físico ha sido precisamente el que ha obligado a los escoltas a reaccionar en cuanto la pelota ha salido de las manos del monarca y los jugadores se han precipitado sobre ella. La seguridad del rey Carlos IIICarlos dispone de protección permanente financiada por el Estado.
Qué dicen los expertos
Ese nivel de seguridad solo alcanza al monarca, al heredero al trono y a sus familiares más cercanos, excepto al príncipe Harry, que se salió a conciencia del núcleo de la Corona, pese a que la pérdida de seguridad ha generado una disputa. El príncipe Harry sigue inmerso en su disputa por la protección oficial. Desde que dejó de ser miembro activo de la familia real en 2020, perdió el derecho automático a contar con protección policial financiada por el Estado y continúa a la espera de una decisión definitiva sobre ese asunto, lo que no le mantiene tranquilo con su visita familiar próxima junto a sus hijos y Meghan Markle.
El rey cuenta además con un guardaespaldas personal. Recientemente se ha despedido de su protector de confianza, conocido como Jag, identificado durante años por su barba, siempre pendiente de cualquier posible amenaza. A comienzos de esta semana se ha sabido también que el rey busca a una nueva persona discreta para un puesto de seguridad en el Palacio de Holyroodhouse, en Escocia.
Ese dato coincide con una agenda especialmente visible del monarca durante la Semana Real.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





