
El G7 vuelve al mundo
Equipaje de manoEl G7 vuelve al mundoEl G7 conserva capacidad de coordinarse para encauzar la dislocación del mundo; Ucrania no es sólo destino de asistencia; es laboratorio de la guerra contemporánea Compartir Facebook...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Equipaje de manoEl G7 vuelve al mundoEl G7 conserva capacidad de coordinarse para encauzar la dislocación del mundo; Ucrania no es sólo destino de asistencia; es laboratorio de la guerra contemporánea Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa en la reciente cumbre del G7 en Évian. ReutersAna PalacioActualizado Sábado, 27 junio 2026 - 00:09Equipaje de mano Anatomía de un alto el fuego: en Oriente Medio, lo que queda pendiente suele retornar con venganza añadida Equipaje de mano La esperanza desde la lucidez; el mensaje que deja León XIV El G7 nació como reunión de máximos mandatarios de las economías -entonces- líderes que, sin la liturgia de los encuentros multilaterales, aspiraba a orientar el curso de la humanidad. Transcurrido medio siglo, el grupo ya no dirige el planeta pero mantiene algo valioso: congrega a democracias liberales de peso cuando desequilibrios, conflictos, rutas marítimas, energía, tecnología y dependencias evidencian confusión y desbarajuste.
La primera conferencia se celebró en formato de seis -Rambouillet, noviembre de 1975-. Valéry Giscard d'Estaing y Helmut Schmidt quisieron juntar a Francia, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Japón para afrontar la crisis abierta por la inflación con recesión, originada por el shock petrolero de 1973 y la suspensión en 1971 de la convertibilidad del dólar en oro, medida que rompió la piedra angular de la estabilidad monetaria occidental de posguerra. Canadá se incorporó en 1976, completando el G7.
Los detalles
En esta edición, junto a sus miembros y las instituciones europeas, Francia convocó a Brasil, Corea del Sur, Egipto, India y Kenia; se sumaron también Australia, Ucrania y actores destacados del Golfo (Emiratos Árabes Unidos y Qatar). No fue un gesto decorativo. Hoy, la organización no puede hablar del entramado mundial como si el "Sur Global" fuese un público al que se informa después de los acontecimientos.
El G7 no es un directorio (tampoco lo era cuando lo parecía). Aun así, puede resultar útil al representar todavía un porcentaje abultado de la economía, la tecnología y la seguridad internacional. Propicia que siete democracias liberales occidentales que comparten principios fundamentales dialoguen con menos ceremonial y más conciencia de lo que está en juego: que el poder debe quedar acotado por reglas y que el intercambio, cuando no se muda en arma, auspicia prosperidad.
Évian no nos devuelve, pues, a Rambouillet. La comparación ilumina por contraste. En 1975 Occidente gestionaba una crisis dentro de un sistema que seguía dominando.
En 2026 procura conservar cohesión en un orden fragmentado, en tanto sus adversarios tantean su robustez y resolución. Oriente Medio provoca tensión, Asia ya no figura como promesa fabril o extrarradio dinámico, y la seguridad irrumpe en los rincones más remotos de la economía.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





