
El gobierno de Abelardo de la Espriella estaría alistando una reforma tributaria para que la Dian administre solo tres impuestos
El gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella prepara una reforma tributaria para que la Dian administre solo tres impuestos en Colombia, una apuesta con la que el futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez,...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella prepara una reforma tributaria para que la Dian administre solo tres impuestos en Colombia, una apuesta con la que el futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez, busca simplificar el sistema, combatir la evasión y atraer inversión con reglas estables desde el inicio del nuevo mandato. La propuesta llegará acompañada de otro frente fiscal: Gómez anunció que desde el 7 de agosto el nuevo gobierno expedirá un decreto de congelamiento del gasto público para que el presupuesto de 2025 crezca por debajo de la inflación en términos reales. El objetivo, según explicó en entrevista con Portafolio, es que el ajuste del gasto avance en paralelo con la reforma tributaria.
Además, dijo que la Dian pasaría de administrar 15 tributos nacionales a concentrar el recaudo en tres ejes: impuesto sobre la renta, IVA e IVA externo, qué según la entidad “grava los servicios digitales, licencias o intangibles consumidos dentro del país”. La iniciativa forma parte de la primera hoja de ruta económica del nuevo Ejecutivo. Gómez sostuvo que el país necesita una reforma estructural y no ajustes aislados.
Los detalles
“Necesitamos una reforma tributaria sistémica, encaminada a simplificar el sistema tributario colombiano y a hacerlo mucho más eficiente y fácil de controlar”, afirmó al diario. De acuerdo con el ministro designado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, esa simplificación disminuiría la carga administrativa para contribuyentes y empresas y facilitaría el control estatal. El funcionario describió el estatuto tributario actual como un sistema acumulado durante décadas, con normas y procedimientos que elevan los costos de cumplimiento.
A su juicio, esa complejidad termina favoreciendo a quienes cuentan con asesoría especializada y se convierte en un problema para ciudadanos, empresarios y para la propia Dian. El nuevo equipo económico también vincula esa simplificación con la lucha contra la evasión. Según las cifras expuestas por Gómez, la evasión ronda el 35% en el IVA y cerca del 40% en el impuesto sobre la renta, lo que limita la capacidad de recaudo del Estado.
Ese diagnóstico se complementa con otro dato que el ministro puso sobre la mesa: el recaudo en Colombia se ubicó en 17% del PIB. Para Gómez, un sistema más corto y más fácil de administrar permitiría mejorar el control sin crear nuevos gravámenes. La reforma también buscará modificar mecanismos que, según el ministro designado, afectan el flujo de caja de las compañías.
Qué dicen los expertos
Entre ellos mencionó las autorretenciones y los anticipos sobre ventas futuras, porque obligan a pagar impuestos antes de que los ingresos se materialicen. Gómez cuestionó ese esquema con una crítica directa al diseño actual del recaudo: “Nuestro Estado es tan voraz, tan supremamente hambriento, que primero le retiene a la gente. Y ahora hemos ido un paso adelante con los anticipos, como si uno supiera cuáles van a ser las ventas”.
Según explicó, ese mecanismo no solo golpea la liquidez empresarial, sino que puede reducir la eficiencia del recaudo. Cuando llega el momento del impuesto definitivo, parte de la obligación ya fue cubierta mediante anticipos. Dentro de esa estrategia, el futuro Gobierno planea “soltar el torniquete” que, en opinión del futuro ministro, ha frenado al sector productivo en los últimos años.
Gómez vinculó ese efecto con la caída de la inversión a niveles cercanos al 17% del PIB y anunció un proyecto de ley específico para atraer inversión extranjera. La otra pieza de la propuesta es un pacto de estabilidad tributaria. La idea es que las reglas fiscales no cambien durante un periodo de 10 años, con el fin de reducir la incertidumbre que, según el funcionario, generan las reformas frecuentes y facilitar la planeación financiera de las empresas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





