
El Gobierno de Nicaragua admite a 116 extranjeros deportados desde Estados Unidos sin un convenio público
116 extranjeros de 16 nacionalidades llegaron a Nicaragua deportados desde Estados Unidos entre enero de 2025 y junio de 2026, según el Proyecto de Datos sobre Deportaciones citado por el periódico Confidencial.digital...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. 116 extranjeros de 16 nacionalidades llegaron a Nicaragua deportados desde Estados Unidos entre enero de 2025 y junio de 2026, según el Proyecto de Datos sobre Deportaciones citado por el periódico Confidencial. digital Los registros muestran que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo los acepta caso por caso, sin un acuerdo formal público. Deportaciones sin acuerdo formalNicaragua no figura oficialmente como “tercer país receptor de deportados”.
A diferencia de otros países centroamericanos, no existe un convenio público que respalde estos ingresos. La administración orteguista autoriza la entrada de extranjeros con criterios que no han sido transparentados. La aceptación de deportados extranjeros se define en reserva y, como ocurre con los nacionales, depende de la voluntad del Gobierno.
Los detalles
“El gobierno del país receptor tiene todo el derecho de rechazar la entrada de un nacional de otro país, aunque tenga lazos familiares”, explicó Andrew Selee, presidente del Instituto de Políticas Migratorias. En el caso nicaragüense, no se conocen los parámetros que determinan la admisión de estas personas. Quiénes son los deportados y cómo lleganLos extranjeros enviados a Nicaragua entre 2025 y 2026 provienen principalmente de Honduras, Cuba, Ecuador, Guatemala, Colombia, Perú, Venezuela, El Salvador y Nigeria.
El listado incluye también nacionales de Bangladesh, Costa Rica, República Dominicana, India, Irán y México, según la plataforma universitaria. La mayoría de estos traslados se hizo de forma individual o en pareja. Solo en dos ocasiones, el 19 de marzo y el 9 de mayo de 2025, se documentaron vuelos grupales de cinco y seis personas, respectivamente.
Un tercio partió desde el Aeropuerto Internacional de Miami y una cuarta parte desde el de Alejandría, Luisiana. Respecto de los motivos migratorios, el portal académico indica que 82 personas fueron deportadas bajo el “código 8” (por interceptación fronteriza o expulsión interior), 11 bajo el “código 6” (por violaciones a leyes migratorias), 22 por “salida voluntaria” y un caso por retiro voluntario autorizado por un oficial migratorio. Nicaragua como destino de deportaciones de Estados UnidosEn ausencia de un tratado formal, la llegada de extranjeros deportados a Nicaragua responde, según la asesora legal Carolina Sediles, citada por Confidencial.
Qué dicen los expertos
digital a decisiones individuales del Gobierno orteguista: “Puede ser que existan casos aislados con consentimiento ad hoc, documentos especiales, residencia previa, doble nacionalidad u otra base individual”. Las autoridades de Estados Unidos pueden deportar a una persona a cualquier país dispuesto a aceptarla, aunque la ley local solo exige que el gobierno de destino consienta el ingreso. Usualmente, son los propios deportados o sus familiares quienes gestionan el permiso para ser recibidos en un tercer país.
Políticas de deportación y vigilancia en NicaraguaBajo la administración de Donald Trump, Nicaragua recibió más de 10,700 nicaragüenses retornados y otros 694 fueron enviados a México, según fuentes independientes. El régimen no ha publicado cifras oficiales y se ha limitado a declaraciones generales sobre la recepción de nacionales. La frecuencia de vuelos para deportados pasó de dos mensuales a dos semanales, los jueves y sábados.
Los traslados se realizan en vuelos chárter de la aerolínea Global X y los deportados son entregados al Ministerio del Interior (MINT), que se encarga de llevarlos a sus domicilios, incluso en zonas remotas. En marzo de 2026, un reportaje de Confidencial documentó que la vigilancia sobre los nicaragüenses retornados es ejecutada por el MINT bajo órdenes directas de Rosario Murillo. Los deportados son considerados “personas de interés” y su seguimiento incluye la colaboración de policías, funcionarios públicos y militantes del Frente Sandinista en los barrios.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





