
Estilo “Kill Bill”: Naomi Osaka volvió a sorprender con su outfit en Wimbledon
Naomi Osaka volvió a demostrar que su influencia trasciende los límites de una cancha de tenis. En su debut en Wimbledon, la japonesa no sólo se destacó por su victoria ante la francesa Elsa Jacquemot, sino también por...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Naomi Osaka volvió a demostrar que su influencia trasciende los límites de una cancha de tenis. En su debut en Wimbledon, la japonesa no sólo se destacó por su victoria ante la francesa Elsa Jacquemot, sino también por un llamativo ingreso al Court 3 del All England Club que rápidamente se convirtió en uno de los momentos virales de la jornada. Fiel a una costumbre que viene desarrollando en los últimos años, la ex número 1 del mundo transformó su llegada a la cancha en una puesta en escena cuidadosamente diseñada.
Esta vez eligió una espectacular prenda inspirada en la vestimenta tradicional japonesa y adaptada a las estrictas reglas de Wimbledon, que obligan a los jugadores a vestir de blanco. Osaka apareció con un kimono blanco de mangas amplias, bordados elaborados y detalles que evocaban elementos clásicos de la cultura japonesa. La creación fue diseñada por la japonesa Hana Yagi y bautizada como Evolving Ceremony (Ceremonia Evolutiva).
Los detalles
La inspiración, sin embargo, tuvo una raíz inesperada. Tras la victoria por 6-1 y 7-5 sobre Jacquemot, la propia Osaka explicó que una de las referencias principales surgió de la película Kill Bill, de Quentin Tarantino. Más precisamente, del personaje O-Ren Ishii, interpretado por Lucy Liu, quien aparece en una recordada escena luciendo un kimono blanco.
“Mi herencia japonesa significa mucho para mí. Cuando pensé en Wimbledon y en la regla del blanco, creí que sería muy lindo salir a la cancha con un kimono”, explicó la tenista en una entrevista realizada dentro del estadio. “Me inspiran muchas cosas y una de mis películas favoritas es Kill Bill”, agregó.
La indumentaria también incluyó flores bordadas, grullas y un peinado acompañado por un tradicional adorno japonés para el pelo, en una clara referencia a ceremonias y elementos culturales de su país. Parte de la confección incluso se realizó utilizando telas provenientes de antiguos kimonos ceremoniales japoneses. Debajo de la prenda principal, Osaka lució el vestido diseñado por la marca que la viste para esta edición del Grand Slam británico, que mantuvo la estética completamente blanca exigida por el torneo.
Qué dicen los expertos
Tras el tradicional sorteo previo al partido, la tenista oriental se quitó el kimono y comenzó su participación en el césped londinense. No es la primera vez que Osaka utiliza los grandes escenarios del tenis para captar la atención con sus outfits. Durante los últimos años protagonizó algunas de las apariciones más comentadas de los Grand Slams, con diseños inspirados en el polvo de ladrillo de Roland Garros, colecciones especiales para el Abierto de Australia y producciones que la consolidaron como una de las figuras más influyentes del deporte también en el mundo de la moda.
Su elección resulta especialmente llamativa en Wimbledon, un torneo históricamente asociado a la tradición y a uno de los códigos de vestimenta más estrictos del deporte profesional. Sin embargo, Osaka encontró una forma de respetar la norma sin renunciar a la expresión personal. La apuesta volvió a funcionar.
Antes incluso de golpear una pelota, la japonesa ya había conseguido convertirse en una de las protagonistas del día en la Catedral del Tenis. Esta vez lo hizo con un homenaje a sus raíces, al cine y a una de las tradiciones más emblemáticas de Londres.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





