
El héroe que no lo fue: Sindelar y el mito antifascista del Messi de los años 1930
Luis Lid n Viena, 1 jul (EFE).- La imagen es seductora: un futbolista elegante que desafi con el bal n al r gimen m s brutal de su tiempo. Pero la historia real del austr aco Matthias Sindelar, el 'Mozart del f tbol',...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Luis Lid n Viena, 1 jul (EFE). - La imagen es seductora: un futbolista elegante que desafi con el bal n al r gimen m s brutal de su tiempo. Pero la historia real del austr aco Matthias Sindelar, el 'Mozart del f tbol', el h roe de la gambeta, dista mucho de su persistente leyenda de resistencia al nazismo.
Sindelar (1903-1939) fue la gran estrella de la liga austr aca, la primera profesional de Europa continental, y su f tbol marc a su club, el Austria de Viena, y al 'Wunderteam' (equipo maravilloso), la selecci n que encandil en los a os 1930 con un f tbol de toque y fantas a. Nacido en una familia obrera de origen checo y hu rfano de padre desde los 14 a os, Sindelar cambi su formaci n de cerrajero por el bal n y se dedic a reventar las porter as rivales, que perforaba con una t cnica depurada, una velocidad endiablada y un repertorio de regates -era ambidiestro- nunca visto hasta entonces. Su ligereza con los pies le vali el apodo de "el bailar n de papel", gracias a un talento para deshacerse de rivales con una plasticidad casi art stica.
Los detalles
El escritor Friedrich Torberg lo describi as en unos versos: "Jugaba al f tbol como nadie, lleno de ingenio y fantas a. Jugaba de manera descarada, ligera y alegre; siempre jugaba, nunca luchaba". El sistema del 'Wunderteam' tan dado a la filigrana fue obra del t cnico Hugo Meisl y otorgaba Sindelar una libertad total: su movilidad y su talento para desordenar defensas lo convirtieron, para algunos, en un precursor del "falso nueve".
El 3 de abril de 1938, Sindelar, con 35 a os, protagoniz en Viena uno de los episodios estelares de la historia del f tbol europeo: en el llamado "partido de la reconciliaci n" tras la anexi n de Austria por la Alemania nazi lider la victoria de su selecci n por 2-0 ante el combinado del Tercer Reich. El delantero, que se hab a negado a jugar con la Alemania nazi, marc el primer tanto y, seg n la leyenda, hizo un baile provocador ante los jerarcas del r gimen. Sindelar muri apenas nueve meses despu s, el 23 de enero de 1939 en Viena, junto a su novia, a causa de una intoxicaci n por mon xido de carbono debido al mal funcionamiento de una caldera.
La p rdida del informe policial aliment todo tipo de rumores, desde el suicidio hasta el asesinato. Aquel partido y su muerte pocos meses despu s contribuyeron a forjar su imagen de resistente al nazismo, un mito construido con posterioridad, explic a EFE el historiador David Forster, que ha investigado en profundidad la figura del futbolista. "No hay ning n indicio de que hubiera algo llamativo en la celebraci n del gol" de Sindelar, se ala el experto, que ha buceado en las cr nicas de la poca e incluso lleg a hablar con asistentes al partido.
Qué dicen los expertos
La famosa danza ante los jerarcas nazis, repetida en la Austria de la posguerra hasta la saciedad en numerosos textos, no aparece por ning n lado y, para Forster, es s lo una leyenda. El "partido de la reconciliaci n" formaba adem s parte de la maquinaria propagand stica nazi y hubo saludos hitlerianos antes y despu s del encuentro, que Sindelar tambi n realiz , y el ambiente en el estadio, lejos de ser hostil, fue cordial. El futbolista, como todos los deportistas profesionales no jud os, tambi n apoy la anexi n de Austria por parte de Alemania.
Otro de los pilares del mito es la negativa a jugar con la selecci n del Tercer Reich, interpretada como un gesto pol tico de rechazo al r gimen. Sin embargo, Forster subraya que no fue una decisi n ideol gica, sino deportiva: con 35 a os, lesionado y en el ocaso de su carrera, Sindelar afrontaba una competencia feroz en un equipo m s f sico y ya pensaba en c mo ganarse la vida despu s de colgar las botas. "Hab a toda una serie de razones por las que ya no quer a jugar con Alemania y someterse a esa presi n", a ade el historiador, que relata que en esa poca hab a perdido velocidad, ten a problemas cr nicos en las rodillas y jugaba cada vez m s cayendo a las bandas.
Tambi n su muerte y los rumores de que hab a sido asesinado por su oposici n al r gimen nazi fueron un mito persistente. "Eso es realmente una tonter a porque los nazis no ten an nada contra l, siempre se port bien e hizo lo que ellos quisieron", se ala Forster. De hecho, Sindelar firm poco antes de su muerte un contrato para ser el director del Estadio de Viena, lo que demuestra -seg n el historiador- que "se adapt muy bien a las nuevas condiciones pol ticas" bajo el nazismo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





