
El Último de la Fila firma con lápiz y tinta una insurrección multitudinaria con un guiño final a México
El Último de la Fila ha llegado este sábado a Sevilla con una gira que recorre doce ciudades para conmemorar los 30 años desde la separación del grupo. Ante un abarrotado Estadio de La Cartuja y miles de espectadores,...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El Último de la Fila ha llegado este sábado a Sevilla con una gira que recorre doce ciudades para conmemorar los 30 años desde la separación del grupo. Ante un abarrotado Estadio de La Cartuja y miles de espectadores, la banda ha dejado huella con "lápiz y tinta" en el concierto más multitudinario de esta gira, que ha concluido con un guiño a México al interpretar una versión propia de 'El Rey' de José Alfredo Jiménez y destacando que "la alergia es una forma de rebeldía y libertad". Ante un público eufórico formado por miles de personas, El Último de la Fila, con Manolo García y Quimi Portet al frente y presidido el escenario por su emblemático pez, ha arrancado el concierto con 'Huesos', mientras ambos artistas aparecían con sus características gafas.
A continuación, el grupo ha interpretado 'Delirios de almas perdidas'. Tras la canción, Manolo García ha tomado el micrófono para saludar al público, nombrando una a una todas las provincias andaluzas y agradeciendo tanto a los asistentes como a los seguidores que se habían desplazado hasta el estadio cartujano por hacerles "felices" con su presencia. 'Querida Milagros' ha continuado elevando la temperatura del ambiente, obligando incluso al vocalista a quitarse la chaqueta debido al calor sevillano.
Los detalles
Después, el escenario se ha fundido a negro mientras en las pantallas aparecía el título "vendo Opel Corsa", dando paso a 'Mi patria en mis zapatos'. "ID Y MULTIPLICAROS"En ese momento, Quimi Portet ha recordado una anécdota de los primeros años del grupo en Sevilla, cuando aún se llamaban 'Los Rápidos' y apenas acudía público a sus conciertos. Según ha explicado, Manolo García solía despedirse con la frase "id y multiplicaros", agradeciendo que, desde entonces, el público se haya aumentado año tras año.
'Sin llaves' ha sido la siguiente canción en sonar, coreada por todo el estadio, antes de enlazar con 'Aviones plateados' y 'El loco de la calle'. Posteriormente, un cartel proyectado en las pantallas con el mensaje 'el señor perdido junto al escenario' ha servido de introducción para 'No me acostumbro'. Tras esta interpretación, Manolo García ha pedido agua para los asistentes debido al intenso calor de la noche, antes de continuar con 'Dios de la lluvia' y 'Soy un accidente', mostrando "su alma más polvorienta".
"UNA SORPRESA PARA LA PRÓXIMA NAVIDAD"El cantante también ha revelado que el vídeo que están grabando durante la gira será una sorpresa para la próxima Navidad. Después han sonado 'La piedra redonda' y 'Mar antiguo', invitando al público a hacer llegar su melodía "desde la Giralda hasta el mar incierto". Más adelante, Manolo García ha sacado un pequeño sofá al escenario para interpretar 'Disneylandia' sentado en él.
Qué dicen los expertos
A continuación, ha hecho saltar al público con 'Cuando el mar te tenga', dando paso después al rótulo "tengo una vaca lechera" antes de interpretar 'El que canta su mal espanta'. Durante la actuación, el vocalista incluso se ha lanzado al suelo "como un trapo viejo", mientras las pantallas proyectaban escenas de películas antiguas. Varios solos de guitarra han dado un respiro a los artistas antes de interpretar 'Canta por mí'.
Durante esta canción, el vocalista ha bajado a la pista para saludar a sus seguidores e incluso ha cogido un abanico de uno de los asistentes para aliviar el calor. 'Llanto de pasión' ha devuelto la euforia al público, que ha coreado la canción de principio a fin. El vocalista ha pedido entonces que el estadio cantara para comprobar que seguían ahí antes de enlazar con 'Lápiz y tinta' y 'Sara'.
La actuación ha continuado con el rótulo "catarsis colectiva", que ha dado paso a 'Lejos de las leyes de los hombres' y 'Dulces sueños', culminando con un solo final de Quimi Portet acompañado por la batería. Después, cada uno de los músicos ha contado con su propio momento de protagonismo para demostrar su virtuosismo instrumental y desplegar sobre el escenario toda la esencia rockera del grupo, interpretando también sus "horrores negros". Tras ello, el concierto ha vivido un descanso de siete minutos amenizado con imágenes de antiguos conciertos y entrevistas del grupo proyectadas en las pantallas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





