
El Orgullo LGTB deja atrás casi dos décadas de resistencia y recupera la normalidad en Hungría en la era post Orban
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: EuropaEl Orgullo LGTB deja atrás casi dos décadas de resistencia y recupera la normalidad en Hungría en la era post OrbanLa capital húngara celebra el desfile igualitario con el cambio de Gobierno en el país y tras la represión sufrida por el colectivo con el anterior Ejecutivo Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarParticipantes en el Desfile del Orgullo Gay, en Budapest, este sábado. EFECarmen ValeroActualizado Sábado, 27 junio 2026 - 16:39Autoritarismo Orban convierte en una trampa política el Día del Orgullo en Budapest Libertad Magyar da instrucciones a su Gobierno para que Hungría regrese al Festival de Eurovisión y ponga fin a los años de boicot de Orban Las banderas arcoíris volvieron a ondear este sábado en el centro de Budapest, pero esta vez sin prohibiciones, sin miedo a represalias y sin convertirse en un pulso con el poder. Hace apenas un año, desfilar por esas mismas calles significó desafiar una prohibición, poner a prueba los límites del Estado y protagonizar un acto de desobediencia civil que convirtió el Orgullo en un símbolo de la defensa de las libertades públicas.
Este sábado, la marcha recuperó la normalidad que vive cada verano en la mayoría de las capitales europeas. Y esa normalidad explica mejor que cualquier discurso hasta qué punto ha cambiado el clima político en Hungría tras la salida de Viktor Orban y la llegada al poder del nuevo primer ministro, Peter Magyar. "Hubo Orgullo, hay Orgullo y habrá Orgullo".
Los detalles
Con ese lema, los organizadores quisieron subrayar la continuidad de un movimiento que sobrevivió incluso al intento del anterior Gobierno de impedir su celebración. Si el año pasado el Orgullo se convirtió en el mayor desafío cívico al poder de Orban, esta edición simbolizó precisamente lo contrario: el regreso a una normalidad en la que la reivindicación de derechos ya no necesita expresarse como un pulso entre la sociedad civil y el Estado. La Marcha del Orgullo de Budapest se celebra desde 1997 y siguió recorriendo las calles de la capital durante los años de Gobierno de Orban.
Aunque cada edición estuvo marcada por un progresivo endurecimiento del discurso oficial contra el colectivo LGTBI, contramanifestaciones de grupos ultraderechistas y, en ocasiones, importantes dispositivos policiales. El punto de inflexión llegó en 2025, cuando el Parlamento aprobó una reforma que subordinó el derecho de reunión a la protección de los menores y permitió vetar por primera vez el desfile. Aquella decisión transformó una reivindicación de derechos en una protesta mucho más amplia en defensa de las libertades públicas.
Decenas de miles de personas —unas 200. 000, según los organizadores y diversos medios internacionales— acudieron entonces a Budapest, muchas de ellas no solo para defender los derechos del colectivo LGTBI, sino también para expresar su rechazo a una nueva vuelta de tuerca del modelo político de Orban.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





