
Así despidieron a Ernestina Pais sus compañeros de la obra El divorcio del año: “Te vas a quedar con nosotros”
El viernes a las 19:25, Ernestina Pais se dirigía en su Honda City hacia el teatro Niní Marshall de Tigre, donde esa noche debía actuar en El divorcio del año. Horas antes había publicado en sus redes un flyer con...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El viernes a las 19:25, Ernestina Pais se dirigía en su Honda City hacia el teatro Niní Marshall de Tigre, donde esa noche debía actuar en El divorcio del año. Horas antes había publicado en sus redes un flyer con nuevas fechas de la gira y había escrito: “Se agregan destinos, gracias vida”. A la altura de la intersección de Sáenz Peña y El Cano, en San Isidro, cruzó un paso a nivel con la barrera baja.
La formación UTA-8 del Tren de la Costa la embistió de lleno por el lado del conductor. Tenía 54 años y murió en el acto. A esa hora, el público de la obra comenzaba a llegar al teatro.
Los detalles
La noche anterior al accidente, Pais había publicado en sus redes una pequeña ilustración animada de un personaje que, antes de dormir, decía “Buenas noches a mí. Me amo a mí mismo mucho. Quiero decir, el mundo para mí”, y se daba un beso en la mano.
Esa imagen, que pasó inadvertida entre sus más de 73 mil seguidores, adquirió otro peso al conocerse la noticia de su muerte. Uno de los primeros en enterarse fue José María Muscari, el director y productor de la obra. Muscari se encontraba en el Gorriti Art Center donde se presentaba otra de sus obras, Sex, listo para otra función, cuando recibió la noticia.
Entró en un ataque de nervios y dejó todo para dirigirse al Niní Marshall a hablar con sus compañeros. Un auto rojo lo pasó a buscar y se marchó con los ojos hinchados de llorar. Mientras tanto, el público aguardaba en sus butacas sin saber lo que había ocurrido.
Qué dicen los expertos
Fue Diego Ramos —quien esa noche reemplazaba a Fabián Vena en el elenco— quien salió al escenario a anunciar que la función se levantaba, sin dar demasiadas explicaciones sobre el motivo. Pocas horas después, el elenco rompió el silencio en las redes con palabras que nadie hubiera querido escribir. La primera en publicar fue Rochi Igarzabal, y lo hizo con un carrete de fotos y videos que construyó, imagen por imagen, la intimidad de una gira: Pais con pijama de oso en el micro del elenco haciendo bromas, un cartel de “entradas agotadas” sobre el escenario, fotos junto a Romina Gaetani asomadas a una ventana, otra junto a Muscari.
Y la imagen que más circuló: las dos amigas durmiendo en la misma cama de un hotel, Rochi con el pulgar levantado hacia la cámara, Ernestina dormida a su lado. “Estos últimos meses hicimos colecho. Yo te tapaba cuando te veía con frío en los viajes nocturnos yendo de un lado al otro”, escribió Igarzabal.
El texto que acompañó esas imágenes fue una despedida escrita desde la incredulidad. Igarzabal contó que esa misma mañana habían hablado por teléfono y que habían planeado “actos psicomágicos” para acompañar la nueva etapa que Pais transitaba: una casa que renovaba para empezar de nuevo, proyectos, arte, alegría. Habían compartido mates en la ruta, escritos leídos en voz alta en habitaciones de hotel, sandwiches de miga.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





