
El PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos"
PolíticaEl PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos"Génova ve "embridada" la relación tras ceder en Andalucía y finiquita el debate de la prioridad...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: PolíticaEl PP da por superado el dilema de Vox "sin perder centralidad": "A España no le preocupa que gobernemos juntos"Génova ve "embridada" la relación tras ceder en Andalucía y finiquita el debate de la prioridad nacional: "Es semántico" Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 3 comentariosEl presidente de la Junta, Juanma Moreno, en el Parlamento andaluz. Juanma Lamet MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Viernes, 3 julio 2026 - 22:40 Audio generado con IAAndalucía Moreno limita el alcance de la 'prioridad nacional' pactada con Vox: "Es mentira que se vaya a dejar a migrantes sin sanidad o a los niños se los vaya a desescolarizar" Política El pacto andaluz asume una prioridad nacional descafeinada y marca el mínimo de los acuerdos entre PP y Vox A finales de 2025, el PP se planteó el nuevo ciclo electoral autonómico como una oportunidad de depender menos de Vox y multiplicar el castigo al PSOE. Lo segundo lo consiguió con creces, ya que los socialistas tocaron suelo en Andalucía, Extremadura y Aragón.
Lo primero no, porque Vox es más influyente ahora que antes: vuelve a los gobiernos regionales y entra por primera vez en el gabinete de Juanma Moreno, que llamó a las urnas como barón de barones y estandarte moderado del PP, en busca de una mayoría absoluta preservara intacta «la vía andaluza». La realidad social y demoscópica de España es la que es y el PP se ha adaptado a ella con renovada querencia pragmática. De hecho, ya lo hizo en febrero, cuando Alberto Núñez Feijóo publicó su «documento marco» para las negociaciones con Vox.
Los detalles
Se trata de una suerte de manual de instrucciones en el que los populares acotaron los límites de su relación con Vox. Y que en los territorios y en la vieja guardia del PP consideran el giro estratégico más importante de los cuatro años y medio de presidencia de Feijóo. Porque con ese documento se consagró un bloque operativo para la derecha y se sacó a Vox de la impugnación antipolítica del bipartidismo.
De «Vox contra PP y PSOE» se pasó «a PP y Vox contra Sánchez». Eso sí, con un coste reputacional y de hemeroteca claro -sobre todo para Moreno- y con el riesgo de frenar el crecimiento de los populares en los caladeros templados que oscilan entre los dos grandes partidos. Pero con la convicción de que la mayoría de los ciudadanos ya ha descontado que el PP gobernará España con apoyo de Vox.
Y que el contexto gubernamenta de escándalos y corrupción presunta es «tan grave» que la pantalla del miedo a Santiago Abascal ya queda atrás. «La realidad es que lo que da miedo al electorado no es Vox, es Pedro Sánchez», aseguran en el PP. De manera que Feijóo da por superado su dilema sobre Vox y lo hace, según fuentes de Génova, «sin perder un ápice de centralidad».
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





