
El sol que riega Saná: la revolución silenciosa que salva al Yemen de la oscuridad
Jaled Abdal San , 17 jul (EFE).- La instalaci n de m s de dos millones de paneles solares en el Yemen, que ya abastecen a 1,5 millones de hogares y campos de cultivo seg n la ONU, se ha convertido en la tabla de salvaci...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Jaled Abdal San , 17 jul (EFE). - La instalaci n de m s de dos millones de paneles solares en el Yemen, que ya abastecen a 1,5 millones de hogares y campos de cultivo seg n la ONU, se ha convertido en la tabla de salvaci n para la agricultura y la supervivencia diaria ante el colapso absoluto de la red el ctrica por m s de una d cada de guerra. Lo que comenz como una respuesta desesperada a la par lisis energ tica del Yemen es hoy uno de los movimientos de energ as renovables de m s r pido crecimiento en Oriente Medio, devolviendo la luz a hogares, comercios, hospitales y colegios que, de otro modo, estar an sumidos en la oscuridad absoluta.
Para agricultores de Saawan, una localidad agr cola en la periferia oriental de San , como Muhammad al Ghaffari, la energ a solar ha sido la diferencia entre la supervivencia y la ruina. "La energ a solar nos ha salvado de verdad", afirm el viticultor. Al Ghaffari record con amargura c mo los viticultores se ve an obligados a vender parcelas de sus tierras a o tras a o solo para poder costear el gas leo necesario para que sus vi edos no murieran de sed.
Los detalles
Un solo barril de combustible lleg a costar 200. 000 riales yemen es (unos 375 d lares) y regar una sola cosecha requer a al menos tres de ellos. Con unos costes de producci n disparados que duplicaban el valor de la venta de la cosecha, el colapso era inminente.
"Cuando la energ a solar pas a estar disponible, los agricultores asumieron otro riesgo y vendieron m s tierras para poder permitirse los sistemas de bombeo solares. El resultado fue extraordinario", explic Al Ghaffari, que calcula que los costes de funcionamiento se han desplomado, devolviendo la rentabilidad al campo. "La mayor parte de este valle sol a estar yermo.
Ahora apenas queda un solo trozo de tierra sin cultivar", dijo. La fiebre del sol no se limita a los campos de cultivo. En las calles de San , los negocios que sobrevivieron a los bombardeos y al bloqueo econ mico languidec an bajo el yugo de las tarifas de los generadores comerciales privados, que proliferaron tras el apag n de la red p blica.
Qué dicen los expertos
Salim al Dhahhak, gerente de un supermercado de la capital, record haber gastado enormes sumas de dinero en electricidad comercial tras el colapso de la red. Su factura ascend a a unos 160. 000 riales (unos 300 d lares) cada dos semanas.
"Se llevaba gran parte de los ingresos de la tienda", detall . La instalaci n de paneles solares cort de ra z esa sangr a: "Ahora, b sicamente, tenemos electricidad gratis. Ya no dependemos de la red comercial".
La desesperaci n por subirse a esta transici n energ tica ha llevado a muchas familias a tomar decisiones extremas. Por otro lado, en la provincia noroccidental de Hajjah, el sastre Hashem Muhammad vio c mo su negocio se ahogaba bajo facturas mensuales de luz de hasta 650 d lares. Cuando la distribuidora local le cort el suministro por un retraso de dos semanas en el pago, Muhammad no lo dud : viaj a San y vendi las joyas de su esposa para reunir los 4.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



