
“Dayana, si no me devolvés la cadenita llamo al 911″: el increíble caso de la viuda negra colombiana que atacó a un empresario en Puerto Madero
El hombre, como tantos otros en su situación, se creía con suerte. Empresario, sanisidrense, de 69 años de edad, abrió el pasado 27 de abril una aplicación de citas en su teléfono en busca de acción. Lo hizo desde su...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El hombre, como tantos otros en su situación, se creía con suerte. Empresario, sanisidrense, de 69 años de edad, abrió el pasado 27 de abril una aplicación de citas en su teléfono en busca de acción. Lo hizo desde su departamento en una torre de Puerto Madero, sobre la calle Juana Manso.
Y logró un match: fue con una chica llamada “Dayana”, con quien charló durante el día y acordó encontrarse. A las 22 horas, entusiasmado por los atributos de su cita, la fue a buscar. “Dayana” le envió su ubicación vía WhatsApp.
Los detalles
La encontró en una esquina en Vicente López. Luego, la llevó de vuelta a Puerto Madero. “Una vez en el interior del inmueble, escucharon música, tomaron bebidas alcohólicas y luego se dirigieron a la habitación principal”, asegura un documento judicial.
Allí, en esa habitación principal, la chica y el empresario tuvieron sexo. Parece un insulto a la imaginación aclarar que “Dayana”, oriunda de Colombia, era una viuda negra. También que ese trago que le sirvió a su anfitrión con bastante insistencia contenía algún psicofármaco.
Las viudas negras, casi siempre, no fallan. Y en el peor de los casos, matan. El hombre bebió y durmió.
Qué dicen los expertos
Sin embargo, algo no funcionó esta vez. El hombre despertó a las 3 AM. Al abrir los ojos, notó a “Dayana” encima suyo.
La mujer, de 19 años, 50 años más joven que su víctima, lo despertó mientras intentaba birlarle la cadenita de oro 18 kilates que el empresario llevaba en el cuello. La víctima saltó de la cama: todo su departamento estaba revuelto. Fue a su placard a chequear.
Faltaban sus relojes Rolex, que eran de imitación. Allí, el anfitrión le advirtió: “Dayana, si no me devolvés la cadenita, llamo al 911″. A fines del mes pasado, la viuda negra fue condenada en la Justicia.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




