
El testimonio del autor de la bandera de Malvinas y la historia de cómo la ingresó a la cancha
Cuando Giovani Lo Celso se agachó en el borde del área, la sábana se convirtió en un símbolo para toda la Argentina. La desplegó frente a las cámaras y la tribuna, y en ese instante la frase “Las Malvinas son...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Cuando Giovani Lo Celso se agachó en el borde del área, la sábana se convirtió en un símbolo para toda la Argentina. La desplegó frente a las cámaras y la tribuna, y en ese instante la frase “Las Malvinas son argentinas” dejó de ser un mensaje improvisado para convertirse en una de las imágenes más virales del triunfo argentino ante Inglaterra en las semifinales del Mundial. Detrás de esa tela había una historia de ingenio, riesgo y anonimato: nacida horas antes en una habitación de hotel, pintada con materiales de ferretería y transportada al estadio de la manera más improbable.
El recorrido de esa sábana recortada fue desde los pasillos de un alojamiento en Atlanta hasta el centro del campo del Mercedes-Benz Stadium. La idea que nació el mismo día del partidoEl autor es de Villa Luro, un barrio del oeste de la ciudad de Buenos Aires, y tiene 33 años. Le hizo llegar una serie de mensajes a Infobae, porque prefiere mantener el anonimato para evitar problemas con la seguridad de Estados Unidos.
Los detalles
El joven está en el Mundial desde el comienzo y el plan es quedarse para el domingo ver la final contra España en Nueva Jersey. No tenía un plan elaborado ni materiales preparados con anticipación. La decisión se tomó el mismo día del partido, con lo que había a mano.
“La bandera la hicimos el mismo día del partido. Fuimos a un Home Depot y compramos una pintura barata y un pincel, no gastamos ni 10 USD”, contó en un mensaje. No hubo tela especial ni tiempo para buscar materiales más adecuados.
Tomaron la sábana de la cama del hotel, la cortaron por la mitad y la tiraron en el piso. La consigna era simple. Un mensaje visible, directo y reconocible, que llegara a los jugadores en el partido más cargado de historia del torneo.
Qué dicen los expertos
“La idea surgió para llevar el mensaje que todos los argentinos sentimos, y más en este partido tan importante”, explicó. Cómo entró al estadioLa organización del torneo había prohibido el ingreso de cualquier pancarta o bandera con referencias al conflicto de Malvinas. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, había advertido en la previa que habría controles especiales para impedir alusiones a la guerra de 1982.
El grupo lo sabía y actuó en consecuencia. La solución fue tan simple como arriesgada. Doblar la bandera hasta reducirla al mínimo y ocultarla en las partes íntimas del autor para cruzar los controles del estadio.
“La pude meter en mis partes íntimas, la doblé todo lo más que pude y entramos”, relató. Una vez adentro, la estrategia fue esperar el momento preciso. Sin entradas para el sector más próximo al campo, el grupo aguardó hasta los últimos minutos del partido y aprovechó el movimiento de la tribuna argentina para ubicarse detrás del arco en el que Enzo Fernández y Lautaro Martínez marcarían los goles de la clasificación.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





