
El Tribunal Penal Internacional resiste ante el asedio de Estados Unidos, que se propone desmantelarlo “ladrillo a ladrillo”
Estados UnidosEl Tribunal Penal Internacional resiste ante el asedio de Estados Unidos, que se propone desmantelarlo “ladrillo a ladrillo” Marco Rubio aumenta la presión sobre la institución y su personal, y reclama a...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Estados UnidosEl Tribunal Penal Internacional resiste ante el asedio de Estados Unidos, que se propone desmantelarlo “ladrillo a ladrillo” Marco Rubio aumenta la presión sobre la institución y su personal, y reclama a los aliados de Washington que le den también la espalda iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias. El Tribunal Penal Internacional (TPI), en La Haya (Países Bajos), el pasado abril. CONTACTO vía Europa Press (CONTACTO vía Europa Press)Isabel FerrerLa Haya - 22 jul 2026 - 05:45CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlace“Estados Unidos nunca aceptó un tribunal mundial que pudiera prevalecer sobre nuestras propias cortes y la Constitución”, escribió el 13 de julio Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, en The Wall Street Journal.
Se refería al Tribunal Penal Internacional (TPI), del que EE UU no es miembro pero que se ha propuesto “desmantelar”. “Esto es solo el comienzo. Utilizando todas las herramientas a disposición de nuestro Gobierno, trabajando codo a codo con cada aliado con quien podamos unir fuerzas, desmantelaremos el TPI, ladrillo a ladrillo si es necesario”, añadió Rubio en ese artículo.
Los detalles
Juristas consultados por EL PAÍS interpretan que el auténtico objetivo de Washington no es otro que garantizarse la “impunidad” ante su propia política, basada en la fuerza. El TPI, creado en 2002 por el Estatuto de Roma con alcance mundial y con 125 países firmantes, es el organismo que persigue a los máximos responsables de delitos de genocidio, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y agresión militar. Aunque tanto el tribunal como su Fiscalía declinan hacer declaraciones sobre los desprecios y las amenazas de la Administración de Donald Trump, Tomoko Akane, presidenta del TPI, aprovechó el 17 de julio la celebración del Día de la Justicia Penal Internacional para mandar un par de recordatorios.
Remarcó que este tribunal se creó “para acabar con la impunidad de los autores de los peores delitos” y añadió que la búsqueda de la justicia “es una responsabilidad compartida”. A pesar de las dificultades, el trabajo sigue adelante en una institución que opera desde La Haya (Países Bajos) y que tiene a ocho de sus 18 jueces y a sus tres fiscales sancionados económicamente por Washington desde el año pasado. “La propaganda no se fundamenta en la coherencia de los argumentos sino en el poder”, explica Asier Garrido Muñoz, que fue letrado del TPI, en una conversación telefónica con EL PAÍS.
De ahí, en su opinión, “la disonancia entre lo que le critican al tribunal y lo que ellos hacen por la fuerza y unilateralmente en otros países”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




